(Nueva York) – La brutal arremetida contra opositores en Venezuela y la ausencia de medidas que aborden la emergencia humanitaria que es mayormente responsabilidad de las autoridades venezolanas generan serias dudas de que Venezuela sea un candidato apto para integrar el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, señaló hoy una coalición de 54 organizaciones internacionales y venezolanas.

El 17 de octubre de 2019, la Asamblea General de la ONU elegirá a 14 nuevos miembros del Consejo de Derechos Humanos, integrado por 47 países, para un período de tres años que comenzará en enero de 2020. Hasta el 3 de octubre, el grupo regional de América Latina y el Caribe en la ONU había propuesto solamente dos candidatos (Venezuela y Brasil) para dos asientos en el consejo, lo cual prácticamente aseguraba que ambos ganarían. Sin embargo, el 3 de octubre, Costa Rica anunció que competiría por uno de los dos lugares. Ahora los miembros de la Asamblea General, conformada por 193 naciones, tienen una oportunidad para impedir que el gobierno abusivo de Venezuela consiga un asiento.

“La posibilidad de que Venezuela obtenga un lugar en el máximo órgano de derechos humanos del mundo ha encendido las alarmas”, expresó Louis Charbonneau, director para la ONU de Human Rights Watch. “Los miembros del Consejo de Derechos Humanos deberían respetar los derechos dentro de sus fronteras y cooperar con los órganos de la ONU, pero Venezuela no hace ninguna de las dos cosas. Elegir a Venezuela quebrantaría la integridad del Consejo de Derechos Humanos”.

En julio, la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos emitió un informe lapidario sobre Venezuela. El informe es consistente con los alarmantes hallazgos de organizaciones de derechos humanos venezolanas e internacionales sobre numerosas y graves violaciones de derechos humanos perpetradas por autoridades venezolanas, que incluyen detenciones arbitrarias, torturas, ejecuciones extrajudiciales y violaciones del derecho a la alimentación y la salud. Estos abusos han provocado que más de cuatro millones de venezolanos huyeran del país.

La Resolución 60/251 de la Asamblea General de la ONU, por la cual se creó el Consejo de Derechos Humanos, insta a los Estados Miembros de la ONU que voten para elegir posibles miembros a “tener en cuenta la contribución de los candidatos a la promoción y protección de los derechos humanos”. Esto se aplica a las acciones de los candidatos orientadas a proteger y promover los derechos humanos en sus propios países y en el extranjero. Se exige a los miembros del Consejo de Derechos Humanos “aplicar las normas más estrictas en la promoción y protección de los derechos humanos” y “cooperar plenamente con el Consejo”.

“Venezuela ha intentado en numerosas ocasiones frustrar los esfuerzos del Consejo de Derechos Humanos que buscaban abordar graves violaciones de derechos humanos”, señalaron las organizaciones en su declaración.

Ante la decisión de Costa Rica de participar en la elección con el propósito de impedir que gane Venezuela, Human Rights Watch ha instado a los países miembros de la ONU a no votar por Venezuela.

En septiembre, el Consejo de Derechos Humanos aprobó una resolución por la cual se estableció un mecanismo de investigación independente, llamado misión de determinación de los hechos, encargado de investigar señalamientos de ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias, torturas y otros tratos crueles o degradantes que tuvieron lugar en Venezuela desde 2014. Venezuela ya ha rechazado esa resolución.

El Consejo de Derechos Humanos se creó en 2006 en reemplazo de la Comisión de Derechos Humanos, cuya credibilidad se había desmoronado en gran parte por la participación de países donde habían ocurrido graves violaciones de derechos humanos que quedaron impunes. Para preservar la integridad del Consejo de Derechos Humanos y cumplir con la visión de sus creadores, la coalición exhorta a los delegados en la Asamblea General de la ONU a aplicar los criterios de pertenencia establecidos en su propia resolución cuando emitan su voto secreto el 17 de octubre. Venezuela claramente está muy lejos de cumplir con esos estándares, afirmaron.

“Los asientos en importantísimos órganos de la ONU, como el Consejo de Derechos Humanos, no deberían quedar sujetos a negociaciones”, destacó Charbonneau. “Aunque en el caso de otros candidatos la situación de los derechos humanos también es preocupante, los abusos en Venezuela llegan a otro nivel y no debería permitirse que use un asiento en el Consejo de Derechos Humanos para desviar la atención de su nefasto récord en materia de derechos humanos”.