Colombia

Si bien el histórico acuerdo de paz celebrado en 2016 entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) puede mejorar el respeto por los derechos humanos en el país, su componente de justicia podrían permitir que altos mandos militares y comandantes de la guerrilla eludan rendir cuentas de forma genuina por sus crímenes. Grupos como el Ejército de Liberación Nacional (ELN), disidentes de las FARC y grupos sucesores de los paramilitares siguen cometiendo graves abusos. La violencia asociada con el conflicto armado ha provocado el desplazamiento forzado de millones de personas. Defensores de derechos, líderes indígenas y afrocolombianos y otros activistas comunitarios enfrentan amenazas y violencia.