Bolivia

El gobierno del presidente Evo Morales ha generado un clima hostil para los defensores de derechos humanos, que menoscaba su posibilidad de trabajar de manera independiente. Debido a una reforma judicial que se inició en 2016, el estado del derecho se encuentra en grave riesgo. El uso extendido y arbitrario de la prisión preventiva y las graves demoras en los juicios atentan contra los derechos de los acusados y agravan la sobrepoblación carcelaria. Otras graves cuestiones son la impunidad por violaciones de derechos humanos cometidas en el pasado, la violencia contra las mujeres y el trabajo infantil.