Imagen de satélite del campo de detención recientemente construido para niños migrantes en Tornillo, Texas. Imagen satelital tomada el 19 de junio de 2018.

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(Nueva York) – Una imagen satelital tomada de “la ciudad de las carpas” ubicada en una zona desértica de Texas que sirve para albergar a los niños que el gobierno de Estados Unidos está separando de sus familias revela la crisis humanitaria provocada por la política de inmigración de “tolerancia cero” del gobierno de Donald Trump, dijo hoy Human Rights Watch.

La imagen del 19 de junio de 2018 muestra la ciudad de las carpas, un proyecto implementado por el Departamento de Salud y Servicios Humanos en Tornillo, Texas, y construido el 10 de junio inicialmente con 360 camas, pero con espacio su expansión. El representante republicano Will Hurd, quien recientemente visitó la instalación, dijo que puede albergar hasta 4.000 camas. La imagen es lo suficientemente detallada como para que puedan verse 28 carpas erigidas hasta ahora, cada una de aproximadamente 50 metros cuadrados. Los medios de comunicación han informado que cada tienda alberga aproximadamente a 20 niños, lo que llevó a Human Rights Watch a calcular que el refugio temporal tiene capacidad para unos 540 menores en este momento.

“Esta imagen hace que nos demos cuenta de la realidad de que el gobierno de EE.UU. está perjudicando a cientos de niños, separándolos de sus padres y enviándolos a un lugar remoto en medio del desierto”, dijo Alison Parker, directora general del programa sobre EE.UU. de Human Rights Watch. “Estos niños necesitan a sus padres y una atención adecuada, no ser enviados al desierto para sentarse en tiendas de campaña”.

Según los medios de comunicación, desde que comenzó la política de “tolerancia cero” en abril, alrededor de 2.300 niños han sido separados por la fuerza de sus padres. Esa cifra crece todos los días. Los niños son detenidos por primera vez por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. (CBP, por sus siglas en inglés) en condiciones difíciles, según ha documentado Human Rights Watch. El gobierno luego separa a los niños de sus familias cuando se lleva a sus padres para enfrentar cargos penales por cruzar la frontera ilegalmente.

A continuación, la CBP designa nuevamente a los niños como “no acompañados” y los entrega al Departamento de Salud y Servicios Humanos para su traslado a Tornillo u otras instalaciones administradas por la agencia para niños inmigrantes.

“El gobierno está creando niños ‘no acompañados’ y ahora está montando esta ciudad de carpas donde albergarlos”, dijo Parker. “El gobierno de Trump necesita poner fin a la ‘tolerancia cero’, pero también debe abstenerse de retomar la detención familiar, que también es perjudicial para los niños”.

Los problemas humanitarios desencadenados por la crisis de tolerancia cero incluyen daños psicológicos inmediatos a los niños que son separados de sus padres y detenidos. Los niños requieren un proceso de evaluación y una atención que se ajuste a sus necesidades particulares. Para un menor, permanecer cautivo de esta manera puede provocar daños duraderos.

Si bien la separación de sus padres y la detención plantea serios problemas humanitarios y de derechos humanos, detener a niños con sus familiares también es muy perjudicial para los menores, dijo Human Rights Watch.

Human Rights Watch instó que se tomen las siguientes medidas de manera inmediata para responder a la crisis:

  • Acabar con la política de tolerancia cero y la Operación Streamline, absteniéndose de enjuiciamientos masivos y concediéndoles a los fiscales discreción para no iniciar procesos penales por entrada ilegal. El resultado práctico sería una drástica reducción de la cantidad de enjuiciamientos de padres que viajan con niños;
  • Dejar de entablar procesos judiciales contra los solicitantes de asilo. Brindar rápidamente a los fiscales pautas nacionales para frenar este proceso. Por lo general, los solicitantes de asilo deben ser liberados bajo medidas que garanticen su comparecencia ante audiencias, tal como lo permite la legislación estadounidense, en lugar de detenerlos.
  • Hacer de la reunificación familiar una prioridad para todas las familias separadas.