El Departamento de Estado emitió un panorama general de cómo los gobiernos de todo el mundo están reclutando a niños para integrarlos como soldados. En su reporte del 2015, la agencia enlista los nombres de ocho gobiernos -Birmania, la República Democrática del Congo (RDC), Nigeria, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Siria y Yemen – que reclutan o utilizan a niños en sus fuerzas armadas o como apoyo de sus milicias u otros grupos armados.

Niños soldados de las fuerzas Houthi sostienen armas durante una manifestación en Saná el 13 de marzo de 2015.

 

© 2015 Reuters

La muestra proporciona algunos elementos que ofrecen esperanza. El número de países en la lista se ha reducido ya que en 2013 había como máximo 10 en la lista. El Departamento de Estado señala también que el reclutamiento de niños está disminuyendo en varios países, entre ellos Birmania, el Congo y Somalia. De hecho, en la República Democrática del Congo, se  ha documentado solamente un caso nuevo de reclutamiento de niños por las fuerzas del gobierno, según un informe emitido el año pasado - un cambio enorme en el empleo de niños soldados en años- sin embargo algunos comandantes militares continúan proporcionando algún tipo de apoyo financiero y militar a grupos armados que siguen utilizando niños, según informes.

 

También surgieron noticias negativas. Este año, por primera vez, Nigeria fue agregado a lista porque una milicia afiliada al gobierno, la Civilian Joint Task force, ha reclutado y utilizado niños soldados - a veces por la fuerza - en la lucha contra Boko Haram. En Yemen, los huzíes aumentaron el reclutamiento de niños después de derrocar el gobierno en septiembre de 2014, lo que provocó una denuncia por parte de la UNICEF señalando que un tercio de los combatientes en el país eran niños. Tal vez lo más desalentador fue que el progreso que Sudán del Sur había logrado para poner fin al empleo de niños soldados se desvaneció completamente. A medida que el país se sumió de nuevo en un conflicto en diciembre de 2013, algunos comandantes del ejército llevaron a cabo un reclutamiento masivo de niños. En los tres países, Human Rights Watch ha emitido informes de forma independiente sobre estos acontecimientos negativos.

El presidente Obama tiene cerca de dos meses para decidir si dejará que las sanciones militares impuestas por el Congreso entren en vigor en los ocho gobiernos nombrados. Su decisión en el pasado de retener la ayuda militar para el Congo seguramente contribuyó al notable progreso de ese país. Pero en muchos otros casos, Obama ha empleado como justificación los "intereses nacionales" para no hacer cumplir la ley y permitir que los gobiernos utilicen niños soldados y a la vez, continuar recibiendo la ayuda militar estadounidense.

EE.UU. debe enviar un mensaje claro: los gobiernos que utilizan niños soldados no serán excluidos de ninguna responsabilidad. Para recibir la ayuda militar que necesitan deben terminar con el empleo de niños soldados.