#MeToo Movement’s Second Anniversary

Activists from Around the Globe Reflect on Successes, Challenges

(New York) – El movimiento global #MeToo (#YoTambién) ha desatado un significativo cambio social, cultural y legal, pero aún quedan muchos desafíos pendientes, dijo hoy Human Rights Watch, en vísperas del segundo aniversario del hashtag #MeToo que se está volviendo viral en las redes sociales.

Human Rights Watch ha publicado un video, “Activists Reflect on #MeToo” (“Activistas reflexionan sobre #MeToo”), en el que activistas de Bélgica, República Dominicana, Gambia, el Líbano, Uganda y Estados Unidos exponen los logros del movimiento #MeToo y la necesidad de adoptar nuevas medidas para prevenir el acoso sexual y la violencia y garantizar la rendición de cuentas por los abusos.

“El movimiento #MeToo está prosperando, y lo que estalló como un maremoto en las redes sociales se ha traducido en un enérgico debate público, un giro en las normas sociales y cambios concretos en leyes y políticas”, dijo Nisha Varia, directora de incidencia en los derechos de la mujer de Human Rights Watch. “Uno de los mayores cambios es el creciente espacio y apoyo para que los/las sobrevivientes puedan hablar y romper su silencio sobre el acoso y la agresión sexual”.

En un acontecimiento histórico que podría modificar leyes y prácticas para abordar el acoso sexual en todo el mundo, gobiernos, empleadores y representantes de los trabajadores adoptaron en junio nuevas normas legales internacionales sobre la violencia y el acoso en el lugar de trabajo. El Convenio sobre la violencia y el acoso de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) establece obligaciones mínimas sobre cómo los gobiernos deben hacer frente al acoso y la violencia en el mundo laboral.

Esto incluye aprobar leyes nacionales, implementar medidas de prevención y comprometerse a monitorear y asegurar el cumplimiento de las normas. El tratado obliga a los gobiernos a exigir a los empleadores que dispongan de políticas en el lugar de trabajo que aborden la violencia y el acoso, las evaluaciones de riesgos y una capacitación adecuada. También requiere acceso a recursos para las víctimas, entre ellos mecanismos de denuncia, protección para denunciantes e indemnizaciones.

Los países que ratifican el Convenio se comprometen a adaptar sus legislaciones nacionales a los estándares del tratado y a ser evaluados ​​periódicamente por la OIT para verificar su cumplimiento. Ya son 10 países (Argentina, Bélgica, Filipinas, Francia, Irlanda, Islandia, Namibia, Sudáfrica, Uganda y Uruguay) los que han anunciado su intención de ratificar el tratado.

“Los gobiernos deberían ratificar e implementar la nueva convención de la OIT sobre violencia y acoso lo antes posible”, recomendó Varia. “El movimiento #MeToo ha puesto en evidencia normas profundamente arraigadas que permiten el abuso, y se necesitan medidas urgentes para garantizar que todos los trabajadores tengan garantizada su seguridad y dignidad”.

A pesar del progreso, también ha habido reacciones negativas, señaló Human Rights Watch. Ha habido resistencia contra algunas reformas y demandas por difamación contra las personas que recurrieron a las redes sociales para denunciar abusos. Sandra Muller, cuyo tweet desencadenó el movimiento #metoo o #balancetonporc de Francia, fue multada por difamación en septiembre, y a principios de mes un tribunal superior de la India ordenó a Facebook e Instagram a revelar la identidad de la persona que administra una cuenta anónima que comparte testimonios de #MeToo en el mundo del arte de la India.

Las activistas que aparecen en el video incluyen a:

  • Chidi King, directora de igualdad de la Confederación Sindical Internacional con sede en Bélgica, ayudó a negociar el Convenio de la OIT sobre violencia y acoso.
  • Eulogia Familia, vicepresidenta de la Confederación Nacional de Unidad Sindical, lidera campañas contra el acoso sexual en el lugar de trabajo en la República Dominicana.
  • Ghida Anani, directora de ABAAD (Centro de Recursos para la Igualdad de Género) ha liderado los esfuerzos para cambiar el código penal del Líbano sobre violencia de sexual.
  • Rosebell Kagumire, editora de AfricanFeminism.com, se ha declarado públicamente sobre los derechos de las mujeres y las niñas en Uganda y en toda África.
  • Roushaunda Williams, representante del movimiento UNITE HERE de Local 1, presionó exitosamente para que se promulguen leyes que protejan de acoso sexual a los/as trabajadores/as del hotel en Chicago y el estado de Illinois, EE.UU.
  • Toufah Jallow se pronunció en contra del ex dictador de Gambia y, al compartir su historia personal, desató un movimiento nacional #MeToo.

“Si bien se ha logrado un importante progreso, los/las sobrevivientes siguen afrontando una cultura en la que se culpa a las víctimas y amenazas de represalias por hablar”, dijo Varia. “Todavía son necesarios muchos cambios para ganar la lucha contra el acoso sexual y la agresión”.