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EE. UU.: Muerte a manos de un agente del ICE en Mineápolis es injustificada

La agresión armada es producto de un sistema de control abusivo

Miembros de la comunidad asisten a una vigilia en memoria de Renee Nicole Good tras la agresión armada fatal por parte de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Mineápolis, Minesota, EE.UU., el 7 de enero de 2026.   © 2026 Jaida Grey Eagle/Bloomberg vía Getty Images

(Washington, DC, January 9, 2026) – La muerte de una mujer en Mineápolis por la acción de un agente federal de inmigración el 7 de enero de 2026 fue injustificada, señaló hoy Human Rights Watch. Tres videos del incidente compartidos en las redes sociales, que fueron verificados por Human Rights Watch y por los mediosde comunicación, desacreditan claramente las afirmaciones de agentes federales de que la mujer “usó su vehículo como arma”intentó matar a los agentes antes de que uno de ellos abriera fuego.

Un grupo de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (Immigration and Customs Enforcement, ICE) confrontaron a la ciudadana estadounidenseRenee Nicole Good, de 37 años, en una calle residencial en el sur de Mineápolis que Good estaba bloqueando con su automóvil, según contó una testigo. Mientras Good intentaba alejarse de los agentes, uno le disparó tres veces a quemarropa. En una declaración ofrecida por la esposa de Good a un medio local, indicó que ambas habían estado alertando a los vecinos sobre la presencia del ICE. “Teníamos silbatos”, indicó en la declaración. “Ellos tenían armas”. 

“Durante el último año, el ICE y otros agentes federales han abusado de comunidades de inmigrantes en todo Estados Unidos con impunidad”, manifestó Ida Sawyer, directora de crisis, conflictos y armas de Human Rights Watch. “Este incidente nefasto es la señal más reciente de que sus tácticas abusivas ponen vidas en riesgo, incluidas las de personas que no están alcanzadas por las medidas de cumplimiento inmigratorio”.

Human Rights Watch examinó tres videos del tiroteo y otro del momento inmediatamente posterior, y analizó lo relatado por cuatro testigos en medios locales.

En un video difundido en redes sociales por un periodista de Minnesota Reformer que posteriormente fue publicado por NBC News, se ve a Good en el asiento del conductor de un vehículo Honda Pilot color borgoña, detenido en medio de la calle, mientras vehículos sin identificación intentan pasar. Good parece indicarles que la esquiven. Un vehículo lo hace y ella le indica a un segundo vehículo que también pase, pero este se detiene en posición perpendicular al auto de Good. Bajan dos agentes que caminan hacia Good indicándole a alta voz “Sal del auto”.

Uno de ellos intenta abrir la puerta del lado del conductor tomando la manija y luego introduciendo el brazo por la ventanilla. Un tercer agente se acerca desde el lado del pasajero. Good da marcha atrás brevemente en un presunto intento de alejarse de los agentes. El tercer agente camina hacia el lado del conductor mientras Good empieza a girar y conducir en la dirección opuesta a los agentes. El tercer agente saca su arma y efectúa tres disparos consecutivos a la altura de los ojos, primero a través del parabrisas y luego a través de la ventanilla del lado del conductor. El automóvil de Good acelera y colisiona con un vehículo estacionado a poca distancia. 

Un segundo video del incidente, filmado por el agente que realizó los disparos, muestra a Good girando el volante y acelerando en dirección contraria a los agentes. Luego Good y su vehículo quedan fuera de plano mientras el agente dispara su arma. Un tercer video del incidente es congruente con este análisis, y muestra al vehículo de Good alejándose de los agentes mientras se escuchan disparos. 

El análisis de grabaciones de video muestra que, cuando se efectuaron los disparos, el agente no pudo haber experimentado temor razonable de riesgo de muerte o lesiones físicas graves.

En otro video que se gravó después, a un transeúnte en el lado opuesto de la calle donde está el vehículo de Good quien pregunta: “¿Puedo ir a ver si tiene pulso? Soy médico”. Un agente se niega. Se puede ver a Good, todavía dentro del vehículo, ensangrentada e inmóvil, mientras varios agentes permanecen de pie alrededor del auto sin aparentemente intentar prestarle asistencia médica inmediata. 

El gobierno de la ciudad de Mineápolis informó que policías que respondieron al incidente encontraron a Good con “heridas de bala con riesgo de vida” y que los bomberos de Mineápolis brindaron atención médica hasta que llegaron los paramédicos al lugar. Dos testigos dijeron ante medios que los vehículos del ICE estacionados en la calle impidieron que avanzara la ambulancia, lo que obligó a los paramédicos a llegar hasta donde estaba Good a pie desde el otro extremo de la cuadra. El gobierno de la ciudad comunicó que Good falleció más tarde en el hospital.

El Departamento de Seguridad Nacional (Department of Homeland Security, DHS) emitió rápidamente una declaración afirmando que Good trató de matar con su vehículo a agentes del ICE en “un acto de terrorismo interno”. Esta versión es absolutamente incongruente con cualquier análisis razonable de las imágenes de video, explicó Human Rights Watch. 

El asesinato de Good se produce en un contexto de mayor presencia de agentes federales de inmigración en Mineápolis. 

Miles de personas se reunieron en una vigilia la noche del 7 de enero para honrar la memoria de Good y en protesta por la presencia del ICE en Mineápolis. La agresión armada ha provocado manifestaciones en otras ciudades, como Nueva YorkSan FranciscoChicagoSeattle.

La muerte de Good coincide con un patrón más general de incidentes que involucran el uso de armas de fuego en circunstancias cuestionables durante las operaciones de aplicación de la ley inmigratoria, expresó Human Rights Watch. El 24 de diciembre de 2025, un agente del ICE disparó contra Tiago Alexandre Sousa-Martins mientras estaba en su vehículo en Glen Burnie, Maryland, lo que provocó que colisionara. El DHS alegó que Sousa-Martins había “usado su vehículo como arma” al embestir a vehículos del ICE y conducir “directamente hacia los agentes de este organismo”. Si bien no han circulado grabaciones del tiroteo, una declaración de la policía local pone en duda la versión del DHS, al afirmar que un segundo hombre herido en el choque no era un pasajero del automóvil de Sousa-Martins, como afirmó el DHS, sino que resultó herido mientras estaba detenido dentro de un vehículo del ICE. 

En octubre, en Chicago, una patrulla de la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (Customs and Border Patrol, CBP) disparó cinco veces contra Marimar Martínez. Al día siguiente, Martínez fue procesada penalmente y acusada de impactar contra un vehículo de CBP con su auto, pero el caso fue desestimado. En septiembre, un agente del ICE disparó a Silverio Villegas-González cerca de Chicago y  alegó que este “condujo su automóvil en dirección a agentes de orden público”. No obstante, en grabaciones de cámaras de seguridad no se ve que su vehículo avance en dirección a los agentes de las fuerzas del orden ni los impacte.

La política del Departamento de Justicia prohíbe expresamente a los agentes de orden público que descarguen armas de fuego “únicamente con el propósito de frenar a vehículos en movimiento”. Incluso cuando un “vehículo se esté manejando de una manera que podría causar muertes o lesiones físicas graves”, un agente no puede descargar un arma de fuego si pudiera razonablemente evitar el daño, por ejemplo, “apartándose del camino del vehículo”. Conforme a los estándares internacionales de derechos humanos, los agentes del orden solo pueden usar intencionalmente la fuerza letal “cuando sea absolutamente ineludible para proteger la vida”. Estos estándares también establecen que las fuerzas del orden deben asegurarse de que las personas heridas reciban asistencia médica tan pronto como sea posible.

Human Rights Watch ha documentado otros incidentes de uso excesivo de la fuerza por parte de agentes gubernamentales contra inmigrantespersonas que protestaban por el mayor número de redadas y detenciones desde que el gobierno de Trump puso en marcha su campaña violenta de aplicación de la ley inmigratoria el año pasado. Estos abusos se agravan cuando las fuerzas del orden ocultan su identidad cubriéndose el rostro, algo que se ha convertido en una práctica generalizada entre los agentes federales de inmigración e implica un obstáculo para la posibilidad de rendición de cuentas.

La Administración Trump ha desmantelado mecanismos clave de supervisión para el DHS, que incluyen a la Oficina de Derechos Civiles y Libertades Civiles (Office for Civil Rights and Civil Liberties, CRCL), que podría investigar un tiroteo ilegal por parte del ICE, pero cuya capacidad ha quedado diezmada como resultado de recortes drásticos del personal. 

El 7 de enero, el jefe de policía de Mineápolis señaló que el Buró Federal de Investigaciones (Federal Bureau of Investigations, FBI) y la Oficina de Aprehensiones Penales (Bureau of Criminal Apprehension, BCA), una agencia de investigación penal que forma parte del Departamento de Seguridad Pública de Minnesota, investigarían conjuntamente el hecho. Sin embargo, al día siguiente, la BCA informó que estaba cerrando su investigación después de que el FBI indicara que ya no permitiría a la BCA el acceso a pruebas, y que en cambio dirigiría la investigación por sí solo.

Las autoridades locales y federales deben prestarse apoyo recíproco en sus esfuerzos para investigar de manera exhaustiva e imparcial el asesinato de Good, expresó Human Rights Watch. Ante la falta de mecanismos de supervisión internos sólidos en el DHS, las comisiones del DHS en el Congreso deberían celebrar audiencias de supervisión.

“La muerte de Good es un ejemplo estremecedor de los peligros que generan las agencias de aplicación de la ley que han sido facultadas para actuar de manera temeraria y transmite un mensaje amenazante y potencialmente inhibitorio a inmigrantes, manifestantes y transeúntes por igual”, señaló Sawyer. “Las autoridades deben investigar esta muerte en forma pública y exhaustiva y asegurarse de que se haga justicia”.

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