(De izquierda a derecha) Eleanor, Roxanne, y Marisa, reportaron agresiones sexuales al Departamento de Policía Metropolitana (MPD). Las mujeres fueron captadas frente al Capitolio en Washington, DC.

© 2012 Mariam Dwedar/Human Rights Watch

(Washington, DC) – Un proyecto legislativo que avanza en el Consejo de Washington DC representaría un importante paso para ofrecer una respuesta policial más efectiva a las agresiones sexuales en el Distrito de Columbia, señaló hoy Human Rights Watch. El 8 de abril de 2014, el Consejo del DC aprobó por unanimidad este proyecto, que adopta distintas recomendaciones formuladas por Human Rights Watch a lo largo de más de un año. La segunda votación ha sido programada para el 6 de mayo. En caso de ser sancionada, la norma deberá luego ser refrendada por el alcalde del DC, Vincent Grey.

Entre otras reformas, el proyecto contemplaría la contratación de un consultor independiente para evaluar y supervisar el modo en que el Departamento de Policía Metropolitana (Metropolitan Police Department, MPD) investiga casos de agresión sexual. También reconocería a las personas que denuncien agresiones sexuales el derecho a que se encuentre presente un defensor en todas las instancias de interacción con la policía, sin excepción.

“Al sancionar esta ley, el Consejo del DC ayudaría a asegurar que las víctimas reciban el apoyo emocional que necesitan cuando denuncian una agresión sexual, y a que la policía trate sus casos con seriedad”, aseveró Sara Darehshori, asesora legal sénior del Programa sobre EE. UU. de Human Rights Watch. “La designación como consultor de un experto independiente y las medidas de mayor transparencia reforzarían la confianza pública en que las reformas sobre actuación policial en casos de agresión sexual son genuinas y duraderas”.

Human Rights Watch documentó reiterados casos en que agentes del MPD maltrataron a personas que sufrieron agresión sexual, o no documentaron ni investigaron adecuadamente los casos. Algunas víctimas que habían denunciado hechos de agresión sexual dijeron que los policías con quienes trataron cuestionaron su credibilidad, las disuadieron de aportar evidencias forenses o simplemente no respondieron a sus llamadas. Cuando una víctima preguntó a un investigador si creía que era cierto lo que le había contado, este respondió: “Yo creo que usted lo cree”.

Human Rights Watch advirtió que entre los delitos violentos que no se denuncian en Estados Unidos, el más frecuente es el de agresión sexual, en gran parte debido a que las víctimas temen que sus casos no sean evaluados seriamente o que la policía no crea su versión de los hechos. Es indispensable que el personal de aplicación de la ley demuestre que es digno de confianza.

En respuesta a la investigación de Human Rights Watch, el Departamento de Policía Metropolitana accedió a implementar algunas reformas, como mejoras en la capacitación, cambios en el modo en que clasifican los casos y contratación de personal adicional. No obstante, cuando en el pasado han salido a la luz irregularidades en la gestión de casos de agresión sexual, las reformas que implementó este departamento no abordaron las causas subyacentes del problema.

Human Rights Watch señaló que los mecanismos que se establecerían tras la sanción del proyecto en el Consejo del DC contribuirían sustancialmente a que las víctimas recobren la confianza en que ahora sus reclamos sí serán atendidos. En particular, la designación como consultor de un especialista independiente que se ocupará de examinar la respuesta del Departamento de Policía ante denuncias de agresión sexual y de asegurar que esta se brinde respetando parámetros sobre mejores prácticas podría significar una enorme diferencia para las víctimas. Human Rights Watch indicó que el Consejo del DC y el presidente de la Comisión Judicial, Tommy Wells, merecen un reconocimiento por haber abordado esta cuestión de manera frontal.

“Si se implementa adecuadamente, el proyecto legislativo en el Consejo del DC ofrece una oportunidad para revertir la situación desventajosa en que se han encontrado algunas víctimas de agresión sexual y generar un modelo para el resto del país”, observó Darehshori.