24 de enero de 2014

Señor
Evo Morales
Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia
La Paz,
Bolivia

Nosotros como los defensores de los derechos de los niños hemos seguido de cerca los debates en curso en Bolivia, sobre la posibilidad de aprobar una reforma legislativa para reducir la edad mínima para trabajar a los 10-12 años, bajo el argumento de que los niños y las niñas tienen derecho a trabajar. Felicitamos al Estado Plurinacional de Bolivia por haber ratificado la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, en junio de 1990; el Convenio 138, en 1997, fijando la edad mínima para trabajar en 14 años (artículo 58 de la Ley General del Trabajo); el Convenio 182 sobre las peores formas de trabajo infantil, en 2003; y por suscribir y apoyar el Marco de Acción de Dakar; Educación para Todos. La reforma legislativa dirigida a reducir la edad mínima para trabajar no sólo resultaría contraria con estos compromisos, sino que también sería muy contraproducente al desarrollo humano, social, político, cultural y económico de Bolivia.

Si los niños y las niñas de edad 10 o 12 se permiten a trabajar, no ellos pueden educarse en el período formativo de sus vidas y se les estaría legalmente condenando a perder la oportunidad de educarse adecuadamente en esta etapa formativa de su vida, erosionando su desarrollo y su potencial laboral en el futuro, manteniéndolos en un círculo vicioso de pobreza y exclusión, que no sería fácil terminar. Trabajo infantil como un arma de doble daga podría privar a los adultos y de las condiciones de trabajo decente porque los empleadores siempre prefirieren a los trabajadores infantiles más de los adultos porque los niños no puedan reclamar los salarios mínimos o luchar para sus derechos. Todos sabemos que según la OIT hay alrededor de 168 millones trabajadores infantiles en el mundo y al mismo tiempo hay 197 millones adultos o jóvenes desempleados. Hay pruebas abrumadoras que cada niño trabaja en lugar de un adulto. Trabajo infantil por supuesto aumente el desempleo y es perjudicial para la economía.

Entendemos que usted ha afirmado su compromiso que no habrá espacio para la explotación de los niños, niñas y adolescentes que trabajen. Además usted ha afirmado que el trabajo de ellos sería regulado. Con más o menos 850.000 trabajadores infantiles y solamente 78 inspectores del trabajo en su país, el volumen de trabajo ya es enorme por todos los inspectores (aproximadamente 10,897 trabajadores infantiles por inspector). Bajando la edad mínima de empleo va a aumentar aún más la carga de trabajo. Ellos no serían capaces de observar e informar acerca de la violación eficientemente. Por lo tanto, reducción en la edad mínima sólo contribuiría a acentuar las posibilidades de los niños de su país, ser más susceptibles a la trata, la esclavitud, servidumbre, trabajo forzado y la violencia.

Sr. Presidente, por lo tanto le solicitamos sinceramente para no apoyar este paso regresivo de reducción de la edad mínima para trabajar, y asegurar que todos los niños y niñas de Bolivia están en las escuelas logrando educación de calidad y los adultos están gozando condiciones de trabajo decente.
 
En solidaridad,
 
Aidan McQuade
Director
Anti-Slavery International
 
Kailash Satyarthi
Presidente
La Marcha Global Contra el Trabajo Infantil
 
Jo Becker
Directora de la Defensa de los derechos de los Niños
Human Rights Watch
 
Por favor envíe las respuestas a La Sra. Priyanka Ribhu. Dirección de su correo electrónico