Bosco Ntaganda posa para una fotografía en Goma, República Democrática del Congo, el 5 de octubre de 2010.

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(New York) – La primera comparecencia del líder rebelde congoleño Bosco Ntaganda ante la Corte Penal Internacional (CPI), el 26 de marzo de 2013 es una de las victorias más importantes en el camino para saldar los abusos de derechos humanos en la República Democrática del Congo (RDC), señaló Human Rights Watch. Ntaganda fue trasladado a La Haya el 22 de marzo después de que inesperadamente y por razones desconocidas se entregó voluntariamente a la embajada de Estados Unidos en Kigali, Ruanda el 18 de marzo donde pidió su traslado a la Corte Penal Internacional.

La comparecencia de Ntaganda ante la CPI ocurre casi siete años después de que ese alto tribunal emitiera una orden de arresto en su contra por crímenes de guerra desatados en la región de Ituri, al noreste de Congo. Durante años Ntaganda encabezó fuerzas rebeldes y gubernamentales acusadas de haber perpetrado delitos de asesinato, violación, alistamiento de niños soldado y saqueo contra la población civil.

"La presencia de Ntaganda ante la Corte Penal Internacional después de años de estar fugitivo ofrece a las víctimas de crímenes graves una esperanza real de que finalmente verán justicia", dijo Géraldine Mattioli-Zeltner, directora de promoción de justicia internacional de Human Rights Watch. "La detención de Ntaganda en La Haya demuestra que nadie está por encima de la ley".

La CPI no cuenta con una fuerza policial que implemente sus ordenanzas y depende por completo de los gobiernos para llevar a cabo las detenciones. Estados Unidos no es miembro de la CPI, sin embargo, jugó un papel crucial en la transferencia rápida y eficaz de Ntaganda a La Haya después de su entrega en la embajada, dijo Human Rights Watch. La colaboración de Ruanda y el Congo, los cuales no se opusieron a la transferencia, ayudó a facilitar el proceso.

El traslado de Ntaganda a la CPI pondría fin a un capítulo de horribles abusos cometidos por Ntaganda y sus tropas, las cuales, Human Rights Watch ha documentado en detalle en los últimos 10 años. La CPI acusó inicialmente a Ntaganda de crímenes de guerra, reclutamiento, alistamiento y la utilización de niños menores de 15 años, cometidos durante el tiempo que fungió como comandante del grupo armado Unión de Patriotas Congoleños (UPC) en el conflicto armado desatado en la región de Ituri entre 2002 y 2003.

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