El 8 de octubre de 2003, Sanjeev Kumar Karna, de 24 años de edad (arriba, centro), fue arrestado en una redada policial junto con otros cuatro amigos de Kataaiyachauri, en las afueras de la ciudad de Janakpur por supuestamente estar involucrado en actividades maoístas. Unos días más tarde, junto con otros cuatro amigos, fue presuntamente muerto a tiros por las fuerzas policiales. El Ejército de Nepal emitió posteriormente una carta diciendo que los cinco habían muerto durante la "acción policial".

© 2010 Nayan Tara Gurung Kakshapati/Amnesty International

(Katmandú) - Cinco años después de que terminara la guerra civil de Nepal, las víctimas siguen esperando justicia, Human Rights Watch y Advocacy Forum señalaron en un informe conjunto publicado hoy.  Presuntos culpables de abusos han sido promovidos a altos puestos gubernamentales y han sido enviados al extranjero en misiones de paz de las Naciones Unidas sin que enfrenten una investigación criminal independiente y eficaz.

 

Los familiares de los asesinados o desaparecidos han luchado duramente por obtener justicia, pero ni una sola persona ha sido procesada con éxito ante un tribunal civil por abusos graves. Hay pocas señales de que la Policía esté realizando alguna investigación seria o cumpliendo con las órdenes judiciales de que las autoridades inicien investigaciones. Los líderes de los partidos políticos han discutido públicamente el retiro de los casos relativos a la época del conflicto armado que se encuentran pendientes ante los tribunales y la entrega de indultos y amnistías a los miembros del Ejército y a sus opositores maoístas.

 

"Dar amnistía a los responsables de abusos graves sólo ofendería a las víctimas de crímenes terribles", dijo Thapa Tejshree, investigadora de Asia del Sur de Human Rights Watch. "Con la formación de un nuevo gobierno, ahora es el momento para demostrar a los nepalíes que ésta es en verdad una nueva era en la que existe la voluntad política para hacer rendir cuentas a los responsables”.

 

El informe de 49 páginas, “Adding Insult to Injury: Continued Impunity for Wartime Abuses” ("Añadir insultos a las heridas: La impunidad continua por abusos cometidos en tiempo de guerra"), pide al Gobierno que cumpla con sus compromisos públicos y obligaciones de acuerdo a los tratados internacionales para llevar a cabo investigaciones creíbles y procesar a los responsables de abusos. El informe se basa en tres informes anteriores conjuntos de Human Rights Watch y Advocacy Forum sobre la impunidad en Nepal y ofrece una mirada detallada a seis casos emblemáticos de asesinatos, desapariciones y torturas. Un apéndice anexo proporciona una actualización sobre la falta de avances en 62 casos de guerra pendientes ante los tribunales.

 

"La rendición de cuentas por los crímenes es una condición previa para mejorar la gobernanza, la justicia y el Estado de derecho", dijo Mandira Sharma, directora de Advocacy Forum. "Si las autoridades nepalíes siguen conspirando y evadiendo su obligación de procesar los abusos durante la guerra, la reconciliación sostenible seguirá siendo un sueño lejano".

 

Human Rights Watch y Advocacy Forum dijeron que la Policía enfrenta una intensa presión por parte de altos funcionarios gubernamentales, partidos políticos y el Ejército de Nepal para obstruir y retrasar la justicia. A pesar de los discursos públicos, hay una clara falta de voluntad política para hacer rendir cuentas a los culpables de violaciones. En ausencia de un sólido sistema legal, los autores de abusos - en particular los oficiales del Ejército - ignoran las sentencias del Tribunal Supremo y evaden el enjuiciamiento sobre la base de que los crímenes cometidos durante un conflicto no son admisibles en los tribunales civiles y que pertenecen en cambio a la Comisión de la Verdad y Reconciliación. Sin una reforma legal que permita investigaciones penales efectivas sobre violaciones pasadas, ni un progreso en el establecimiento de los mecanismos de justicia transicional prometidos en el acuerdo de paz, los autores de violaciones de derechos humanos seguirán gozando de impunidad.

 

Human Rights Watch y Advocacy Forum ha pedido al gobierno de Nepal que:

  • Se comprometa clara y públicamente a no ofrecer amnistías o indultos por graves violaciones de los derechos humanos;
  • Investigue y enjuicie enérgicamente a todas las personas responsables de abusos durante la guerra, como las desapariciones y asesinatos, incluidos los miembros de las fuerzas de seguridad y miembros de partidos políticos;
  • Establezca una unidad especial de investigación, bajo la supervisión de la Oficina del Procurador General, para investigar los casos que impliquen al Ejército de Nepal;
  • Cree un órgano independiente de supervisión de la Policía de Nepal;
  • Convierta el incumplimiento de órdenes judiciales en un delito grave;
  • Se asegure de que exista un sistema de evaluación efectiva para los miembros de las fuerzas de seguridad que sean considerados para promoción, se supervise las obligaciones de misiones de paz de la ONU  en el exterior, o el entrenamiento especializado en el extranjero, y
  • Establezca la comisión de investigación por mucho tiempo prometida sobre las desapariciones y la comisión para la verdad y la reconciliación en línea con los estándares internacionales.

El informe también pidió a la oficina de la ONU de derechos humanos, los donantes y otros actores internacionales influyentes que presionen a Nepal a cumplir con los compromisos contraídos para abordar la impunidad en el Examen Periódico Universal del Consejo de Derechos Humanosde la ONU en enero de 2011.

 

"Sólo una postura firme contra las amnistías y los retiros por motivos políticos, así como medidas inmediatas para garantizar la rendición de cuentas puede garantizar una seguridad duradera y restaurar la fe del pueblo en el Estado y sus organismos de aplicación de la ley", dijo Sharma. "A medida que Nepal entra en una nueva fase en su historia, es fundamental que se honre los sueños y aspiraciones de los que luchan por la justicia".