Un hombre se encuentra en una casa que los funcionarios libios dicen que fue bombardeada por las fuerzas de la OTAN en Majar, Libia, el 9 de agosto de 2011.

© 2011 Reuters

(Nueva York) - Mientras que los enfrentamientos llegan a la capital libia, Trípoli, todas las partes en conflicto -las fuerzas fieles a Muammar Gaddafi, las fuerzas del Consejo Nacional de Transición y los aliados de la OTAN- deben tomar todas las medidas posibles para evitar daños a la población civil, Human Rights Watch señaló hoy. El Consejo Nacional de Transición (CNT) debe ordenar a sus fuerzas no participar en actos de venganza, dijo Human Rights Watch.

"Las fuerzas a favor Gaddafi, los combatientes del Consejo Nacional de Transición y la OTAN deben hacer todo lo posible para proteger a los civiles atrapados en los combates", dijo Joe Stork, subdirector para Oriente Medio y Norte de África de Human Rights Watch. "Las fuerzas del CNT no deben tomar represalias contra los que lucharon a favor o en apoyo al gobierno de Gaddafi".

Los desplazados internos en zonas ahora controladas por las fuerzas del CNT necesitan protección inmediata, dijo Human Rights Watch. Los libios de piel oscura corren especial riesgo, señaló Human Rights Watch, debido a que con frecuencia han sido acusados de luchar como mercenarios a favor de Gaddafi para otros países africanos.

Human Rights Watch también pidió a las fuerzas del CNT proteger a las instituciones del Estado tales como estaciones de policía, oficinas de seguridad, tribunales, prisiones y otras instalaciones que podrían ser atacadas por los combatientes del CNT o residentes de Trípoli enfurecidos. Los depósitos de armas y las instalaciones militares también pueden ser objeto de saqueos y deben ser asegurados.

Todas las personas detenidas por las fuerzas rebeldes, entre las que se encuentran combatientes pro-Gaddafi y partidarias de Gaddafi, así como familiares de Gaddafi, deben ser tratadas humanamente, de acuerdo con las normas internacionales de derechos humanos y de derecho humanitario, dijo Human Rights Watch.

De acuerdo con el CNT, el 21 de agosto de 2011, sus fuerzas arrestaron a Seif al-Islam Gaddafi, hijo del líder libio, contra quien la Corte Penal Internacional (CPI) emitió una orden de arresto por crímenes contra la humanidad. La Oficina de la CPI dijo que Seif al-Islam fue detenido por "las fuerzas rebeldes especiales".

Seif al-Islam y otros buscados por la Corte Penal Internacional deben ser entregados a la Corte para ser sometidos a un juicio justo, dijo Human Rights Watch. En abril, el CNT envió una carta al fiscal de la CPI con la promesa de cooperar con el tribunal.

El 27 de junio, los jueces de la CPI dictaron órdenes de arresto contra Muammar Gaddafi, su hijo Seif al-Islam y el jefe de inteligencia libia, Abdullah Sanussi. Todos son buscados acusados de crímenes contra la humanidad por su papel en los ataques contra civiles, incluso contra manifestantes pacíficos, en Trípoli, Bengasi, Misrata, y en otras ciudades y pueblos de Libia después del inicio de las protestas anti-gubernamentales en el este del país el 15 de febrero.

Del 4 al 11 de agosto, Human Rights Watch envió un equipo de cuatro personas a Trípoli y a otros partes del oeste de Libia bajo el control del Gobierno. El equipo entabló conversaciones con altos funcionarios libios sobre violaciones a los derechos humanos durante el conflicto y visitaron lugares que fueron blancos de ataques aéreos de la OTAN, donde supuestamente murieron civiles. El equipo realizó también visitas breves a dos cárceles de Trípoli.

Desde que iniciaron las protestas antigubernamentales a mediados de febrero de 2011, y los enfrentamientos armados posteriores, las fuerzas gubernamentales han cometido numerosas violaciones de las leyes de la guerra, tales como ataques indiscriminados en lugares con población civil como Misrata y los pueblos en las montañas occidentales.

Las fuerzas rebeldes han llevado a cabo algunos actos de venganza en las áreas que tomaron y que apoyaban al gobierno, tales como saqueos, incendios y golpizas contra civiles. Líderes de la oposición han condenado este tipo de ataques, y en discursos y programas televisivos en las últimas 24 horas han instado a sus combatientes a no participar en actos violentos de represalia.

"El CNT ha hecho declaraciones contra acciones de venganza, pero todavía existe el peligro de estos ataques", dijo Stork. "Los líderes de la oposición y los gobiernos que los apoyan deben seguir ejerciendo presión para evitar atrocidades motivadas por la venganza".

Las fuerzas de la OTAN deben también tomar todas las medidas posibles para evitar víctimas civiles en sus ataques aéreos, tal como exige el derecho internacional humanitario, afirmó Human Rights Watch. Algunos ataques aéreos en el oeste de Libia, en lugares recientemente inspeccionados por Human Rights Watch, aparentemente causaron muertes de civiles.

Libia se enfrenta a la posibilidad de un nuevo Estado que respete los derechos fundamentales", señaló Stork. "Pero lo que ocurra en los próximos días marcará la pauta de todo lo que sucederá en adelante".