El campamento Cesmin Lug para desplazados internos en Kosovo.

© 2010 Human Rights Watch

Este otoño, la Comisión Europea (CE) y la Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional (USAID) comenzaron a clausurar los campamentos contaminados por plomo en Kosovo, donde romaníes desplazados estuvieron viviendo en pésimas condiciones de salud durante más de una década. Human Rights Watch documentó más de diez años de inacción por parte de las Naciones Unidas y otras organizaciones para proporcionar alojamiento adecuado y tratamiento médico a la población romaní en estos campos. También instó a la CE y USAID a reasentar a los habitantes de los campamentos a un entorno seguro con acceso a tratamientos médico.

En Pristina, Bruselas, Nueva York y Washington, presentamos nuestros hallazgos y recomendaciones a las autoridades de Kosovo, los donantes internacionales y los gobiernos, y presionamos para que se tomaran medidas inmediatas para solucionar el problema. Difundimos ampliamente entre los medios de comunicación este problema y distribuimos una galería de fotografías que recibió una amplia y destacada cobertura en los periódicos The Guardian, The Observer, Deutsche Welle y los cables de noticias.

También informamos a organizaciones como el Instituto Sociedad Abierta y el Centro Europeo de Derechos de los Romaníes, que a su vez también llevaron a cabo sus propias iniciativas de incidencia política sobre la cuestión. Por último, informamos al equipo del Relator Especial de la ONU sobre la Situación de las Personas Desplazadas Internas acerca de la situación en los campamentos romaníes de Mitrovica antes de su visita a Kosovo. Su informe resultante puso de relieve la difícil situación de los romaníes y respaldó nuestras recomendaciones clave: el cierre inmediato de los campamentos y la provisión de tratamiento médico urgente.

Ahora la CE y USAID están cerrando los campamentos romaníes de Mitrovica y construyendo viviendas alternativas en el asentamiento conocido como Roma Mahalla, el barrio en Kosovo del que las familias romaníes fueron expulsadas durante la guerra. El proyecto también refleja nuestras recomendaciones clave: supervisión regular de la salud para toda la población reasentada, con especial atención a la salud de los niños, para los cuales la exposición al plomo puede causar problemas de desarrollo; la asistencia sanitaria, incluida la ayuda alimentaria; sistemas de generación de ingresos, y acceso equitativo a los servicios públicos.