(Brussels) – La Unión Europea (UE) y sus 28 Estados miembros deben actuar de inmediato para hacer frente a la crisis de derechos humanos, resultado de años de mala gestión de la migración y el asilo político, dijo hoy Human Rights Watch. En medio de la crisis humanitaria en las islas griegas,  un sistema de asilo disfuncional en Hungría, miles de recién llegados en busca de protección y numerosas muertes en las fronteras de la UE, es necesario que se tomen medidas enérgicas en la cumbre de la UE el próximo 14 de septiembre de 2015.

“Europa está demostrando una asombrosa falta de voluntad política y de humanidad a la hora de lidiar con esta crisis de refugiados y migrantes”, dijo Judith Sunderland, directora asociada para Europa Occidental y Asia Central de Human Rights Watch. “Los líderes de la UE deberían guiarse por el imperativo de proteger vidas y garantizar un trato humano”.

Buque guardacostas italiano y helicópteros durante la operación de búsqueda y rescate en marcha después de que una embarcación que transportaba inmigrantes naufragara en el Mar Mediterráneo, 19 de Abril de 2015.

© 2015 Reuters

Human Rights Watch hace un llamamiento a todos los responsables de la toma de decisiones en la UE para que, como mínimo, respalden:

  • Más vías seguras y legales para que las personas puedan solicitar asilo o buscar refugio en la UE sin tener que emprender peligrosas rutas ni someterse a contrabandistas sin escrúpulos. Esto incluye incrementar significativamente el reasentamiento de refugiados de otras regiones del mundo y facilitar más la reunificación familiar. Las promesas actuales de la UE de reasentar a 22.000 personas son insuficientes. Ampliar el uso de las visas humanitarias para permitir que las personas viajen a la UE por un período temporal o soliciten asilo podría ayudar.
     
  • La reparación del sistema de asilo disfuncional de la UE. A pesar de las reglas y normas comunes, existen grandes disparidades entre los Estados miembros de la UE con respecto a las condiciones de acogida, las tasas de reconocimiento y medidas de integración. La Comisión Europea debe intensificar sus esfuerzos para monitorear y hacer cumplir las normas, incluso mediante procedimientos de infracción. La Oficina Europea de Apoyo al Asilo, el Fondo Europeo para los Refugiados y otros deben ayudar a los Estados miembros de bajo desempeño y los que actualmente reciben la gran mayoría de los refugiados a garantizar unas condiciones de acogida adecuadas; un procesamiento correcto, rápido y transparente, y el pleno respeto de los derechos de los solicitantes de asilo y los inmigrantes.
     
  • Operaciones robustas de búsqueda y rescate en el Mediterráneo. La intensificación de los esfuerzos desde mayo 2015 ha marcado una diferencia. Estos esfuerzos deben ser sostenidos en el largo plazo.
     
  • Un sistema de reubicación permanente para compartir a los solicitantes de asilo en los Estados miembros. Esto ayudaría a abordar las distorsiones fundamentales creadas por los Reglamentos de Dublín que colocan la responsabilidad del procesamiento de las solicitudes de asilo en el primer país de entrada en la UE. Esto pone una carga injusta sobre los países en las fronteras exteriores de la UE, como Grecia, donde el flujo actual y la mala gestión han desencadenado una crisis humanitaria. La reforma de los Reglamentos de Dublín es vital para que la responsabilidad se base en la capacidad y otros criterios pertinentes en lugar de la ubicación, y tenga en cuenta las circunstancias individuales del solicitante de asilo.

 

  • Elaborar una lista de países “inseguros” en los que se considere que sus ciudadanos podrían necesitar protección internacional. Entonces las solicitudes podrían ser procesadas en virtud de procedimientos simplificados, lo que podría ayudar a reducir los retrasos cada vez mayores en los sistemas de asilo y armonizar el enfoque de los gobiernos de la UE a los grupos de población en situación de riesgo. En la actualidad la UE está centrada en acordar una lista común de países “seguros”, con una presunción de  denegar las solicitudes de asilo por parte de sus ciudadanos.

Los ministros de Interior de la UE se reunirán en Bruselas el 14 de septiembre para una reunión extraordinaria centrada sobre todo en la política de devoluciones, la lucha contra las redes de contrabando y la cooperación internacional. Se espera que el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, destaque las propuestas de la Comisión en su discurso sobre el Estado de la Unión el 9 de septiembre.

Según los medios de comunicación, la Comisión podría proponer que los países de la UE se comprometan a trasladar a 120.000 solicitantes de asilo procedentes de Italia, Grecia y Hungría para aliviar las presiones en las fronteras exteriores. Esto es el triple del número discutido en julio, cuando la propuesta se refería únicamente a Italia y Grecia. En ese momento, los países de la UE se comprometieron a acoger a sólo 32.256, muy por debajo de la meta objetivo de 40.000. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados dijo que hasta 200.000 podrían necesitar ser reubicados.

También se espera que la Comisión proponga un mecanismo permanente para la distribución de los solicitantes de asilo entre los países de la UE en situaciones de emergencia.

Implementadas rápidamente, estas medidas podrían ayudar a mejorar la situación de miles de solicitantes de asilo, dijo Human Rights Watch.

Según la Organización Internacional para las Migraciones, más de 350.000 personas han llegado este año a la UE cruzando el Mediterráneo. Más de 2.000 personas han muerto en el intento. No se sabe cuántos han perdido la vida en las fronteras terrestres de la UE en 2015.

“La UE ha perdido demasiado tiempo en disputas internas”, dijo Sunderland. “Es hora de que todos los gobiernos de la UE hagan balance de sus responsabilidades de cara a los cientos de miles de personas que necesitan protección, y se coloquen en el lado correcto de la historia”.