(New York) – El grupo armado kurdo que controla territorios en el norte de Siria todavía no cumple su compromiso de desmovilizar a niños soldados y no obstante algunos avances, persiste en no renunciar al uso de varones y jovencitas menores de 18 años en combates, señaló hoy Human Rights Watch.

El 5 de junio de 2014, la Unidad de Protección Popular (YPG) suscribió un “Acta de Compromiso” con la organización no gubernamental Geneva Call, en la cual se comprometió a desmovilizar a todos los combatientes menores de 18 años en un plazo de un mes. Transcurrido el mes, ha desmovilizado a 149 menores. A pesar de esta promesa y de los avances logrados en un principio, Human Rights Watch documentó casos correspondientes al último año de menores de 18 años que se han sumado a YPG y a YPJ, la rama femenina de esta organización. Según ha trascendido en fuentes públicas, algunos menores de 18 que integran estas fuerzas habrían muerto en combates durante junio de 2015.

Un convoy de combatientes de las Unidades Kurdas de Protección Popular (YPG) entrar en la aldea siria de Tel Khanzir el 28 de mayo de 2015, después de que tomaron el control de la zona de que estaba a manos de combatientes del Estado islámico.

© 2015 Reuters
“La YPG se comprometió a no seguir enviando niños a la guerra y debería atenerse a su promesa”, expresó Fred Abrahams, asesor especial de Human Rights Watch. “Sin duda, las fuerzas kurdas están combatiendo contra organizaciones como ISIS, que no respetan en absoluto el derecho de guerra, pero esto no sirve de excusa para tolerar abusos perpetrados por sus propios miembros”.

Si bien YPG e YPJ no son las únicas infractoras entre los numerosos grupos armados presentes en Siria que utilizan a niños soldados, podrían adoptar medidas más enérgicas para detener esta práctica, opinó Human Rights Watch.

A partir de información proporcionada por organizaciones locales e internacionales, Human Rights Watch elaboró una lista de 59 menores, 10 de ellos de menos de 15 años, que habrían sido presuntamente reclutados por fuerzas de YPG o YPJ, o que se incorporaron voluntariamente a ellas, desde julio de 2014. Human Rights Watch confirmó siete de estos casos a través del contacto directo con familiares de los menores. En algunos casos, los grupos alistaron a los menores sin el consentimiento de sus padres.

“Mi hija fue a la escuela y allí fue llevada por un grupo de YPJ”, afirmó el padre de una joven de 14 años cerca de Qamishli. “No tuvimos noticias de ella hasta que un comandante de YPJ nos llamó y nos informó que se había sumado a esta unidad”. 

En una carta enviada a YPG el 10 de junio de 2015, Human Rights Watch pidió que la organización respondiera a los señalamientos. En la contestación, de fecha 24 de junio, el grupo reconoció que enfrentaba “obstáculos significativos” para detener el uso de niños soldados, debido a la persistencia del conflicto armado. Y admitió que se habían registrado “algunos casos individuales” durante el año previo.

La carta señaló que, el 13 de junio, YPG había desmovilizado a 27 varones y, el 20 de abril, YPJ había desmovilizado a 16 jovencitas. Asimismo, siete oficiales de YPG habían sido sancionados por aceptar a niños soldados: tres de ellos fueron expulsados de la fuerza, y cuatro fueron rebajados de rango, aunque el grupo no proporcionó los nombres ni las fechas.

El 5 de julio, YPG e YPJ emitieron una circular a los comandantes y jefes de centros de reclutamiento advirtiendo que no debían reclutar ni admitir a menores de 18 años. Quienes incumplan las instrucciones, enfrentarán las “máximas medidas disciplinarias”, indicaba la circular.

El reglamento interno de YPG y la policía bajo control kurdo (denominada Asayish) prohíben el uso de menores de 18 años.

Human Rights Watch reconoció la difícil situación en Siria, donde el grupo extremista Estado Islámico (conocido también como ISIS) comete asiduamente crímenes de guerra en zonas controladas por sectores kurdos, incluida la ejecución deliberada de más de 200 hombres, mujeres y niños en la localidad de Kobani (`Ayn al-`Arab en árabe) el 25 de junio.

En septiembre de 2014, ISIS inició un ataque de magnitud en Kobani y ocupó varios sectores de la ciudad. Fuerzas kurdas y combatientes sirios de oposición, con la ayuda de ataques aéreos encabezados por EE. UU., lograron que el grupo se replegara en enero de 2015.

Al mismo tiempo, YPG y su ala política, el Partido de Unión Democrática (PYD), que gobierna las zonas del norte que están bajo control kurdo, pueden hacer más por cumplir con sus obligaciones conforme a las normas internacionales de derechos humanos y, en lo que respecta al conflicto armado, conforme al derecho internacional humanitario, destacó Human Rights Watch. Esto incluye prohibir el reclutamiento o uso de menores de 18 años como combatientes, para exploración o como mensajeros, así como para destinarlos a puestos de control.

Otro factor preocupante es la creación, por el grupo kurdo, de una “categoría de no combatientes” para menores de 16 y 17, invocando para esto una reserva planteada por el grupo al Acta de Compromiso suscripta con Geneva Call. La reserva indica que el grupo continuará reclutando y aceptado a jóvenes de 16 y 17 años, pero no los asignará a funciones militares.

YPG indicó en su carta a Human Rights Watch que está aceptando a reclutas que se encuadran en esta categoría, y que los mantiene en “centros” alejados del frente de combate, aunque no sabía la cantidad exacta de menores que hay en este grupo ni precisó qué tareas realizan.

Human Rights Watch exhortó a YPG y a YPJ a desistir del reclutamiento de jóvenes de 16 y 17 años, incluso si no cumplen una función militar. El Protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de niños en los conflictos armados estipula que los grupos armados no estatales no deberían reclutar a menores de 18 años para ningún fin.

Conforme al derecho internacional humanitario consuetudinario y el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (CPI), constituyen crímenes de guerra los actos por los cuales miembros de fuerzas armadas o grupos armados no estatales reclutan o alistan a menores de 15 años o los utilizan para participar activamente en las hostilidades. De los 59 menores que presuntamente se sumaron a YPG o YPJ durante el último año, 10 tendrían 15 años o menos.

El informe emitido el 5 de junio por el Secretario General de las Naciones Unidas al Consejo de Seguridad relativo a los menores en los conflictos armados señaló que el reclutamiento y el uso de menores en combates en Siria se habían convertido en una práctica “habitual”. Las Naciones Unidas constataron los casos de 271 varones y 7 jovencitas que habían sido reclutados y usados por grupos vinculados, entre otros, al Ejército Sirio Libre (142), YPG e YPJ (24), ISIS (69) y el Frente al-Nusra (25), pero se cree que las cifras reales serían mucho más elevadas. Algunos grupos armados que combaten con el gobierno sirio, como Hezbollah y el Comité Popular, también habrían reclutado a números reducidos de menores, aseveró el informe.

“Diversos grupos armados en Siria exponen a riesgos directos a menores, al darles armas y enviarlos a combatir”, expresó Abrahams. “La YPG tiene la posibilidad de poner fin a esta práctica y demostrar su intención genuina de cumplir sus compromisos de derechos humanos”.