On the dock in Port Augusta, Sicily, weary sub-Saharan migrants await an initial health screening after three days at sea. (September 2014)

©2015 Giles Clarke/Getty Images Reportage

(Bruselas) - El compromiso de los jefes de estado de la Unión Europea (UE) de triplicar la capacidad de las operaciones de Frontex en el Mediterráneo es un paso significativo hacia la prevención de las muertes de migrantes en el mar, dijo hoy Human Rights Watch. Pero la UE, en su encuentro durante la cumbre extraordinaria del 23 de abril de 2015, siguió mostrándose vaga sobre si los buques de Frontex se desplegarán frente a las costas de Libia, que es donde se están hundiendo los barcos de migrantes.
 

“No es suficiente aumentar el número de barcos de la UE si la prioridad es la protección de las fronteras europeas en lugar de las personas que están muriendo en el mar tratando de llegar a ellas”, dijo Kenneth Roth, director ejecutivo de Human Rights Watch. “Los líderes de la UE deben darles a estas operaciones un claro mandato de búsqueda y rescate”.

En una carta abierta y un mensaje de video divulgados el 22 de abril, Roth urgió a los líderes de la UE a mostrar más generosidad en el reasentamiento de los refugiados y a asegurar que cualquier cooperación de inmigración o asilo con los países de origen o de tránsito no genera ni afianza abusos de derechos humanos.

Desde el comienzo de 2015, según la Organización Internacional para las Migraciones, más de 1.750 migrantes y los solicitantes de asilo han muerto en el mar tratando de llegar a la UE, más de 30 veces el número de muertes durante el mismo periodo del año pasado. Las estadísticas de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) muestran que la mitad de los que llegan por mar a Italia, Malta y Grecia son de Siria, Eritrea, Somalia y Afganistán, todos ellos países que sufren violencia generalizada y represión.

Los gobiernos europeos también siguen insistiendo en la necesidad de tomar medidas enérgicas contra el tráfico de inmigrantes, destruir los barcos y desalentar las salidas, pero ignoran los factores que empujan a muchas personas a emprender la travesía por mar.

“Todas esas personas que huyen de la persecución y la violencia continuarán arriesgando sus vidas en el mar hasta que Europa establezca canales de migración legales y seguros”, dijo Roth.