El ex dictador guatemalteco Efraín Ríos Montt (C) asiste a la primera sesión de su juicio en la Corte Suprema de Justicia en la Ciudad de Guatemala, 19 de marzo de 2013.

© 2013 Reuters

(Nueva York) - El juicio oral contra el ex presidente de facto de Guatemala, Efraín Ríos Montt, por los delitos de genocidio y crímenes contra la humanidad, constituye un hito en la lucha por la justicia en Guatemala.

En enero de 2012, la justicia ordenó procesar a Ríos Montt por genocidio y delitos de lesa humanidad vinculados con 15 matanzas ocurridas mientras estuvo en el poder en 1982 y 1983, y en las cuales murieron 1.771 indígenas de la etnia ixil. Mott será juzgado en la Ciudad de Guatemala junto con el ex director de inteligencia militar de su gobierno, José Mauricio Rodríguez Sánchez, en un proceso cuyo inicio está previsto para el 19 de marzo de 2013. 

“El procesamiento de un general por estos delitos aberrantes a 30 años de ocurridos los hechos constituye un testimonio de la valentía y la tenacidad de las víctimas y organizaciones de derechos humanos de Guatemala”, indicó Reed Brody, asesor sénior de Human Rights Watch, que participará como observador al comienzo del juicio oral. “El juicio contra un ex dictador constituye un acontecimiento notable para un país donde las atrocidades del pasado tradicionalmente han quedado impunes”.

En mayo de 2012, Ríos Montt también fue acusado por homicidio y delitos de lesa humanidad en otro caso vinculado con su presunta participación en una masacre perpetrada en 1982 en la localidad de Dos Erres, en la región de Petén, durante la cual soldados asesinaron a más de 250 personas, incluidos niños.

Una Comisión para el Esclarecimiento Histórico auspiciada por las Naciones Unidas estimó que durante el conflicto armado interno de Guatemala (1960-1996) habrían muerto alrededor de 200.000 personas, y atribuyó el 93 por ciento de las violaciones de derechos humanos documentadas a las acciones de miembros de las fuerzas de seguridad del Estado. La Comisión concluyó que el Ejército había cometido “actos de genocidio”. En 1999, el presidente estadounidense Bill Clinton ofreció una disculpa pública por el apoyo prestado desde Estados Unidos a las fuerzas de seguridad represivas en Guatemala durante el conflicto.

Si bien no ha tenido intervención en este juicio, Brodyse ha especializado en preparar causas sobre derechos humanos, ha trabajado con víctimas de los gobiernos de Augusto Pinochet y Jean-Claude “Baby Doc” Duvalier, y ha actuado como abogado principal de las víctimas en el caso del ex dictador de Chad Hissène Habré, actualmente en el exilio, que está siendo juzgado en Senegal. Brody integró la Misión Preliminar de la ONU que conformó una misión de paz de la ONU en Guatemala, y participó en las negociaciones que culminaron en la creación de la Comisión Internacional de las Naciones Unidas contra la Impunidad en Guatemala.