Electores llegan a un centro de votación durante las elecciones presidenciales estadounidenses en Washington el 6 de noviembre de 2012.

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(Nueva York) – El éxito de la consulta popular sobre matrimonio de parejas del mismo sexo efectuada en Maine, Maryland y el estado de Washington el 6 de noviembre de 2012 representa una importante victoria para los derechos gay tanto en Estados Unidos como a nivel mundial.

“La adopción por referéndum del matrimonio igualitario en estos tres estados es una decisión histórica, ya que en ningún otro lugar del mundo se consiguió legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo a través del voto popular”, indicó Boris Dittrich, director de incidencia del Programa de Derechos de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Personas Transgénero. “Todas las demás medidas sobre igualdad en el matrimonio en Estados Unidos y otros países fueron adoptadas por el poder legislativo o judicial”.

En Maryland, los votantes ratificaron una ley que legaliza el matrimonio entre personas del mismo sexo y que había sido previamente sancionada por la legislatura y refrendada por el gobernador. Esto implica que, casi con certeza, a partir del 1 de enero de 2013 las parejas del mismo sexo podrán contraer matrimonio en ese estado.

En el estado de Washington, la legislatura había aprobado el matrimonio entre personas del mismo sexo, pero quienes se oponían al proyecto reunieron suficientes firmas para convocar a un referéndum con la intención de prohibir esta posibilidad. Tras el resultado del referéndum, las parejas del mismo sexo podrán optar por el matrimonio civil.

En 2009 se efectuó en Maine una votación sobre matrimonio entre personas del mismo sexo que no prosperó, pero grupos de activistas consiguieron que el tema se sometiera nuevamente a consulta. Este año, en cambio, el resultado fue exitoso.

A su vez, los electores de Minnesota lograron poner freno a una iniciativa para restringir los derechos gay. Rechazaron una propuesta para prohibir el matrimonio igualitario al votar por el “no” en un referéndum que pretendía reformar la Constitución del estado y limitar el matrimonio a la unión entre un hombre y una mujer.

Los resultados de la elección en Maine, Washington y Maryland permitieron revertir la tendencia hasta el momento, manifestó Human Rights Watch. Anteriormente, cada vez que se sometió a votación en los estados el matrimonio de parejas del mismo sexo, las propuestas fracasaron. En 30 estados, los votantes limitaron el matrimonio a la unión entre un hombre y una mujer a través de reformas constitucionales, y también se bloqueó la posibilidad de matrimonio entre personas del mismo sexo por medio de referéndums, como sucedió en California en 2008.

A partir de ahora, el matrimonio entre personas del mismo sexo será legal en nueve estados de EE. UU. Los otros estados son Connecticut, Iowa, Massachusetts, New Hampshire, Nueva York y Vermont, además de Washington, DC. No obstante, en virtud de la Ley de Defensa del Matrimonio (Defense of Marriage Act), el gobierno estadounidense niega reconocimiento a los matrimonios entre personas del mismo sexo, y tampoco permite que reciban los beneficios federales previstos para las parejas que han contraído matrimonio.

Fuera de Estados Unidos, el matrimonio entre personas del mismo sexo tiene estatus legal en Argentina, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Islandia, Países Bajos, Noruega, Portugal, Sudáfrica, España, Suecia y México (donde el matrimonio de parejas del mismo sexo está permitido en la capital pero se reconoce en todo el país). En España, el 6 de noviembre de 2012 el Tribunal Constitucional determinó la constitucionalidad de la ley sobre matrimonio entre personas del mismo sexo, implementada en 2005. En Brasil, el Tribunal Superior de Justicia sentó un importante precedente en octubre de 2011, al interpretar que el Código Civil admitía el matrimonio entre personas del miso sexo.

También se espera que Francia, el Reino Unido y Nueva Zelandia adopten próximamente leyes sobre igualdad en el matrimonio.

“El matrimonio igualitario es imparable”, afirmó Dittrich. “La votación en estos estados de EE. UU. debería dar impulso a otras iniciativas en todo el mundo”.