(Washington, DC) - Tres organizaciones líderes en libertades civiles, derechos humanos y justicia de menores emitieron hoy una carta instando a fiscal general Eric Holder y al secretario de Defensa Robert Gates a poner fin al enjuiciamiento ante una comisión militar en contra de Omar Khadr, el canadiense detenido en Afganistán en 2002 cuando tenía 15 años de edad.

American Civil Liberties Union, Human Rights Watch y Juvenile Law Center pidieron a Holder y a Gates retirar los cargos en contra de Khadr ante una comisión militar, y ya sea repatrialo a Canadá o trasladarlo a una corte federal y juzgarlo de conformidad con la justicia juvenil internacional y las normas de un juicio justo.

"Juzgar a Omar Khadr en un tribunal militar desacreditado va en contra de las normas universalmente reconocidas de justicia de menores", dijo Jamil Dakwar, director del programa de derechos humanos de ACLU. "Como un antiguo niño soldado y una víctima de malos tratos bajo la custodia de EE.UU., Omar Khadr debe primero que nada ser un candidato para repatriación y rehabilitación, no ser sujeto a un enjuiciamiento ante un sistema ilegítimo de comisiones militares".

El juicio de Khadr está programado para julio ante una comisión militar. Las organizaciones dijeron que si el juicio ante una comisión militar sigue adelante, Khadr se convertirá en la primera persona en las últimas décadas en ser juzgada por una nación occidental por crímenes de guerra presuntamente cometidos cuando era niño, lo que socavaría los esfuerzos del gobierno de Obama para aumentar el apoyo internacional a la política contraterrorista de EE.UU..

"Si el gobierno de Obama está verdaderamente comprometido a restaurar la credibilidad de EE.UU. en la lucha contra el terrorismo, no debe juzgar a Omar Khadr ante una comisión militar", dijo Andrea Prasow, asesora principal de contraterrorismo para Human Rights Watch. "Tal juicio sólo dañaría más los esfuerzos EE.UU. para obtener el pleno apoyo de sus aliados".

Khadr está acusado de haber arrojado una granada que provocó la muerte de Christopher Speer, sargento de primera clase del Ejército de EE. UU., durante un tiroteo en Afganistán en julio de 2002, cuando tenía 15 años de edad. Según los abogados de Khadr, mientras se encontraba en la custodia de EE.UU., fue obligado a ponerse en posiciones dolorosas, amenazado de violación, confrontado con perros ladrando, y una vez fue utilizado como un “trapeador humano” después de haberse orinado en el suelo durante un interrogatorio.

A Khadr no se le permitió reunirse con un abogado hasta noviembre de 2004, más de dos años después de que fue detenido, y se le negaron servicios básicos estipulados por las normas internacionales de justicia de menores, como el acceso a la educación, formación profesional, orientación y contactar a su familia.

Las tres organizaciones recomendaron que después de pasar casi un tercio de su vida en una detención abusiva, Khadr debe ser devuelto a su natal Canadá, donde puede tener acceso a servicios de rehabilitación y comenzar a reintegrarse en la sociedad.

"El gobierno de Obama tiene la oportunidad de restaurar las políticas y las prácticas legales y morales que nosotros, como nación, siempre hemos aceptado", dijo Marsha Levick, directora adjunta y jefa de asesora jurídica de Juvenile Law Center". Las actividades ilegales en Guantánamo han sido una mancha en la reputación de nuestro país - poner fin al procesamiento de este niño soldado torturado es un paso importante para restablecer la fe en nuestro sistema de justicia".