(Nueva York) - Estados Unidos debe ratificar la Convención sobre los Derechos del Niño, que es apoyada por casi todas las naciones en el mundo, señaló Human Rights Watch hoy. Estados Unidos y Somalia son los únicos países que no han ratificado la Convención, que fue aprobada hace 20 años, el 20 de noviembre de 1989.
La Convención sobre los Derechos del Niño se convirtió en el tratado de derechos humanos más amplia y rápidamente ratificado en la historia. Estados Unidos firmó la Convención en 1995, pero ningún presidente de Estados Unidos la ha enviado al Senado para su ratificación.
"La incapacidad de Estados Unidos para ratificar la Convención sobre los Derechos del Niño es una vergüenza", dijo Jo Becker, directora de promoción de los derechos del niño para Human Rights Watch. "Daña la reputación de Estados Unidos como líder de derechos humanos y menoscaba su capacidad para mejorar las vidas de niños alrededor del mundo".
La Convención fue negociada en gran medida durante el gobierno de Reagan. Durante los diez años de negociaciones, Estados Unidos tuvo influencia en casi todas las disposiciones sustantivas y propuso artículos adicionales sobre libertad de expresión, asociación, reunión e intimidad que todos los demás gobiernos juntos.
La Convención hace hincapié en los derechos de los niños a la supervivencia, al desarrollo de su pleno potencial, a la protección del abuso, negligencia, discriminación y explotación, y a la participación en actividades familiares, culturales y de la vida social.
"La Convención refleja lo que todos los estadounidenses quieren para sus hijos", dijo Becker. "El presidente Obama y el Senado de Estados Unidos deben actuar con rapidez para ratificar el tratado que Estados Unidos trabajó tan duro para crear".
La mayoría de leyes de Estados Unidos ya están en cumplimiento con la Convención. En 2005, la Corte Suprema de Estados Unidos eliminó el impedimento jurídico más importante cuando se dictaminó que el uso de la pena de muerte por delitos cometidos antes de los 18 era inconstitucional. La práctica está prohibida por la Convención.
Algunos críticos de Estados Unidos afirman que la Convención es "anti-familia" y que socavará los derechos de los padres estadounidenses. Sin embargo, la Convención se refiere repetidamente a la importancia de la familia y establece que los gobiernos deben respetar los derechos, responsabilidades y deberes de los padres para criar a sus hijos.
Durante un debate presidencial antes de su elección, el presidente Obama se comprometió a revisar la Convención y otros tratados de derechos humanos que Estados Unidos aún no ha ratificado. En agosto de 2009 Estados Unidos firmó la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Los últimos tratados de derechos humanos que necesitaban ser ratificados por Estados Unidos eran dos protocolos facultativos de la Convención sobre los Derechos del Niño que, a petición de Estados Unidos, fueron negociados como tratados independientes que pueden ser ratificados sin importar si un país ha ratificado la Convención misma. Uno se refiere a la participación de niños en los conflictos armados y el otro a la venta de niños, la prostitución infantil y la pornografía infantil.
A principios de 2009, el Departamento de Estado inició un examen interinstitucional de la Convención, pero ninguna otra medida ha sido tomada.
"Durante los últimos 20 años, prácticamente todos los demás países se han unido a este tratado, dejando a Estados Unidos como el único compañero de Somalia, un país sin gobierno", dijo Becker. "La ratificación por parte de Estados Unidos esta muy demorada”.