El gobierno guatemalteco debe adoptar medidas inmediatas para prevenir los frecuentes atentados mortales y los posibles ataques policiales contra personas transgénero y hombres gay, y poner fin a la impunidad por estos crímenes, señaló hoy Human Rights Watch en una carta dirigida al Presidente de Guatemala, Óscar Berger.

El 17 de diciembre, una mujer transgénero resultó asesinada y otra gravemente herida como consecuencia de los disparos que recibieron en una calle de la Ciudad de Guatemala. Paulina (cuyo nombre legal es Juan Pablo Méndez Cartagena) y Sulma (cuyo nombre legal es Kevin Robles) fueron detenidas por cuatro hombres en motocicletas en un cruce de la Zona 1 de Ciudad de Guatemala, en el centro de la ciudad.

Según los testigos oculares, los atacantes llevaban uniformes y motocicletas de la policía que los delataban como miembros de la Policía Nacional. Los asaltantes dispararon dos veces a la cabeza de Paulina, a quien mataron inmediatamente, y dispararon tres veces contra Sulma, que está recuperandose de las heridas.

Paulina, antigua trabajadora sexual, trabajaba en la Organización de Apoyo a una Sexualidad Integral frente al SIDA (OASIS), una organización no gubernamental que se dedica a prevenir el VIH/SIDA y proteger los derechos de personas gays, lesbianas, bisexuales y transgénero (GLBT). Sulma es voluntaria en OASIS y trabajadora sexual.

Desde el ataque, Sulma y otras trabajadoras sexuales transgénero han denunciado que están siendo objeto de una vigilancia policial injustificada, que les ha hecho temer por sus vidas. Según la denuncia de Sulma a OASIS, la policía le advirtió que su vida corría peligro por haber presenciado el atentado. OASIS dijo que su oficina y su personal están siendo indebidamente vigilados por la policía. Según OASIS, el Ministerio Público no ha seguido investigando el ataque desde las averiguaciones preliminares, a finales de diciembre.

"Estos asesinatos a sangre fría no son más que la última tragedia en Guatemala de una práctica sistemática de violencia mortal basados en la orientación sexual o identidad de género", señaló Jessica Stern, investigadora del Programa sobre Derechos de Lesbianas, Gay, Bisexuales y Transgénero de Human Rights Watch. "La policía no ha hecho lo suficiente para proteger a personas lesbianas, gay, bisexuales y transgénero; y ahora existe la preocupación de que algunas policías pudieran ser responsables de algún asesinato", agregó.

En Guatemala, las personas GLBT sufren habitualmente ataques y amenazas. En 2005, al menos 13 mujeres transgénero y hombres gay fueron asesinados en Guatemala. El 21 de diciembre, dos hombres en un vehículo sin licencia y con ventanas ahumadas robaron a punta de pistola a dos trabajadores sexuales gay en Ciudad de Guatemala.

En tan sólo un mes, tres hombres gay fueron asesinados en Ciudad de Guatemala el año pasado. El 6 de noviembre, Luis Sicán fue asesinado por disparos en la Zona 1; el 12 de octubre asesinaron a tiros a Flavio José Morales en la Zona 3; y el 7 de octubre, Héctor Osmín García resultó muerto por los disparos de un guardia de seguridad cuando repartía folletos de un salón de belleza. Según OASIS, no se ha enjuiciado ninguno de estos casos.

En su carta al Presidente de Guatemala, Human Rights Watch señaló varias de las medidas que debería adoptar el gobierno para poner fin a la violencia y la intimidación contra personas LGBT en Guatemala.

En primer lugar, el gobierno tiene que garantizar investigaciones inmediatas, exhaustivas e imparciales del atentado del 17 de diciembre, así como de los ataques similares registrados durante el año pasado. Las autoridades deben asegurarse también de que se lleva ante la justicia a los responsables.

Además, el gobierno guatemalteco debe poner freno a toda vigilancia policial injustificada de Sulma y otras trabajadoras sexuales transgénero, de OASIS y otras ONG defensoras de los derechos de las personas LGBT en Guatemala.

Human Rights Watch recomendó que la Policía Nacional colabore con representantes de los colectivos GLBT y de trabajadores/as sexuales para sensibilizar sobre el cese de la discriminación contra las personas GLBT y trabajadores/as sexuales, en consonancia con los principios de derechos humanos.

"Sulma tiene buenas razones para creer que las personas que la atacaron podrían actuar de nuevo", señaló Stern. "Las autoridades guatemaltecas deben adoptar medidas inmediatas para proteger a las personas GLBT y pedir cuentas a sus asaltantes", agregó.

Human Rights Watch envió cartas hoy explicando en detalle estos abusos contra los derechos humanos al Presidente Óscar Berger, el Ministro de Gobernación, el Ministerio Público, la Policía Nacional Civil, el Procurador de los Derechos Humanos, y el Representante de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.