Excmo. Ing. Alberto Fujimori Fujimori
Presidente de la República
Palacio de Gobierno
Lima, Perú

De mi mayor consideración:

Tengo el honor de dirigirme a S.E. con el propósito de llamar urgentemente su atención respecto de una materia de suma importancia para los derechos humanos en Perú. Me refiero a la liberación de todas aquellas personas que han sido injustamente condenadas o procesadas por delitos de terrorismo, a pesar de ser inocentes de los crímenes que se les imputan. Estas personas han vivido por años privados de su libertad y en condiciones infrahumanas.

En 1996 S.E., al nombrar una Comisión ad Hoc para recomendar indultos en favor de los inocentes, se compremetió a rectificar una de las injusticias más graves cometidas por el Estado en su lucha contra el terrorismo en el Perú. Dicha Comisión llevó a cabo su cometido con gran seriedad y responsabilidad, permitiendo la liberación de varios centenares de inocentes en los primeros años a partir de su creación. Sin embargo, en el último tiempo, a pesar de las recomendaciones de la Comisión, cincuenta y cuatro casos se encuentran aún pendientes en su despacho esperando la firma presidencial que permita la libertad de los afectados. Algunos de estos casos han estado sin solución por dos años desde que la Comisión recomendara el indulto en julio de 1998. Según nuestra información, otros siete casos aprobados por el Defensor del Pueblo y el Padre Hubert Lanssiers se encuentran en el Ministerio de Justicia esperando aprobación.

La situación injusta y arbitraria que ha afectado a los inocentes es un tema que ha despertado gran preocupación y malestar tanto dentro como fuera del Perú. En esta ocasión quisiera insistir encarecidamente a S.E., a que adopte las medidas necesarias que permitan la libertad de estas personas a la brevedad posible. Un gesto de esta naturaleza sería consistente con el compromiso asumido por S.E. sobre este particular ante la comunidad internacional.

José Miguel Vivanco
Director Ejecutivo
División de las Américas

cc: Alberto Bustamante Belaunde, Ministro de Justicia
Jorge Santistevan, Defensor del Pueblo
Padre Hubert Lanssiers