- Los esfuerzos de Nebraska por aplicar los nuevos requisitos laborales de Medicaid impuestos por el Gobierno federal refuerzan la preocupación de que millones de personas enfrenten obstáculos evitables para acceder a la cobertura sanitaria.
- Las autoridades federales podrían haber optado por mitigar el impacto de los recortes a Medicaid previstos en la legislación federal. En lugar de ello, añadieron requisitos aún más complejos que privarán a muchas personas de una atención sanitaria a la que tienen derecho.
- Nebraska es una señal de alerta sobre los problemas a los que se enfrentarán la mayoría de los estados cuando empiecen a aplicar estos requisitos laborales. Al ponerlos en marcha, deberían asegurarse de que la burocracia no deje a las personas sin acceso a la atención sanitaria.
(Washington, D. C.) – Los esfuerzos de Nebraska por aplicar los nuevos requisitos laborales de Medicaid impuestos por el Gobierno federal ponen de relieve la preocupación de que millones de personas enfrenten obstáculos evitables para acceder a la cobertura sanitaria, señalaron hoy Human Rights Watch, Oxfam America y Nebraska Appleseed.
El 1 de mayo de 2026, Nebraska se convirtió en el primer estado en aplicar requisitos laborales para Medicaid, el programa público de seguro médico destinado a personas con ingresos bajos o sin ingresos, como parte de los recortes del gasto público establecidos por la ley One Big Beautiful Bill Act (OBBBA) del Gobierno de Trump. La ley también amplió y profundizó recortes fiscales que benefician principalmente a los hogares con mayores ingresos y a las empresas. Estas nuevas normas obligarán a la mayoría de las personas adultas sin dependientes a acreditar al menos 80 horas mensuales de trabajo, educación u otras actividades autorizadas para mantener la cobertura de Medicaid. Los estados deberán aplicar estos requisitos antes del 1 de enero de 2027, aunque pueden hacerlo antes, como ya ha hecho Nebraska.
“Nebraska es una señal de alerta de los problemas que enfrentarán la mayoría de los estados cuando comiencen a aplicar estos requisitos laborales”, señaló Matt McConnell, investigador sobre derechos económicos, sociales y culturales en Estados Unidos de Human Rights Watch. “Al ponerlos en marcha, deberían asegurarse de que la burocracia no deje a las personas sin acceso a la atención sanitaria”.
En agosto y septiembre, Human Rights Watch y Oxfam America entrevistaron a una docena de personas de Nebraska con experiencia personal o profesional relacionada con Medicaid y a un empleado público que participó en el proceso.
Las personas entrevistadas señalaron que la puesta en marcha de los nuevos requisitos laborales en el estado aumentó las cargas administrativas y puso en riesgo la continuidad del acceso a la atención sanitaria, debido a la aplicación apresurada de estas exigencias federales. Los datos indican que un número elevado de personas ya está perdiendo la cobertura en Nebraska a causa de los requisitos laborales.
Eli McCreary, que entonces tenía 64 años, contó que perdió su cobertura de Medicaid mientras recibía tratamiento por un cáncer de riñón y varias enfermedades crónicas. Según explicó, un representante del plan de salud que gestionaba su cobertura de Medicaid le informó de que había perdido la cobertura porque no estaba trabajando, a pesar de que su estado de salud le impide hacerlo. “Si pudiera trabajar, trabajaría”, dijo. “Pero no puedo [...]. No puedo caminar mucho. Quiero decir, me cuesta respirar. No puedo andar grandes distancias”. La pérdida repentina de la cobertura interrumpió la atención médica que tenía prevista. “Tenía una cita con el especialista en cáncer de aquí [...]. Y la cancelaron, así que no pude ir. Tuve que esperar hasta volver a tener seguro para poder regresar [...]. Todo se retrasó”.
Una de las personas entrevistada que se encarga de determinar la elegibilidad para Medicaid en el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Nebraska señaló que la falta de formación, unas directrices imprecisas e incoherentes y diversos problemas técnicos, entre ellos sistemas informáticos que no estaban preparados, habían generado estrés e incertidumbre tanto entre las personas solicitantes como entre el personal del estado.
“A veces, sencillamente, no sabemos lo que estamos haciendo”, dijo a HRW, quien describió la puesta en marcha como apresurada y confusa. “Ojalá quienes elaboran las políticas supieran lo que están haciendo”.
La OBBBA, que se convirtió en ley en julio de 2025, estableció nuevos criterios de elegibilidad para los casi 20 millones de personas adultas sin dependientes de los 40 estados y el Distrito de Columbia que dependen de la ampliación de la cobertura de Medicaid prevista en la Ley de Cuidado de Salud Asequible. Nebraska amplió esta cobertura mediante una iniciativa sometida a votación en 2018.
Las personas adultas incluidas en este grupo deberán demostrar que cumplen los nuevos requisitos laborales o que reúnen las condiciones para acogerse a alguna de las exenciones previstas por ley, entre ellas las destinadas a personas que cuidan de niños pequeños, personas embarazadas, determinadas personas con discapacidad y aquellas consideradas médicamente vulnerables. Los estados también pueden optar por conceder exenciones temporales por circunstancias adversas a determinadas personas, como quienes viven en condados afectados por una emergencia o un desastre declarado por el Gobierno federal.
El Urban Institute estimó que entre 3 y 7 millones de personas en Estados Unidos podrían perder la cobertura de Medicaid de aquí a 2028 debido a estos nuevos requisitos. La Oficina de Presupuesto del Congreso, una agencia gubernamental de investigación no partidista, estimó que los requisitos laborales aumentarían en 4,8 millones el número de personas sin seguro médico en Estados Unidos de aquí a 2034.
Nebraska Appleseed, una organización sin ánimo de lucro con sede en Lincoln dedicada a la defensa de derechos, ha solicitado reiteradamente al estado datos sobre la aplicación de estos requisitos. El 29 de septiembre de 2026, Nebraska hizo públicos los primeros datos, que muestran que más de 1.000 personas perdieron la cobertura de Medicaid o vieron denegada su cobertura entre mayo y agosto de este año debido a los nuevos requisitos. Es probable que el número de personas afectadas aumente considerablemente en los próximos meses, a medida que las autoridades estatales revisen de forma progresiva la elegibilidad de las personas inscritas.
“No debería ser tan difícil conseguir datos del estado sobre cuántas personas están perdiendo la cobertura y por qué”, señaló Sarah Maresh, directora del programa de acceso a la atención sanitaria de Nebraska Appleseed. “La población de Nebraska merece tener acceso a esta información. No se pueden solucionar problemas que uno se niega a medir”.
En mayo, Human Rights Watch y Oxfam America advirtieron de que millones de personas corrían el riesgo de perder la cobertura debido a los requisitos laborales. En una carta conjunta dirigida al Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos y a los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS, por sus siglas en inglés), las organizaciones instaron a las autoridades federales a emitir directrices para los estados que ayudaran a evitar que estos nuevos requisitos federales provocaran denegaciones y cancelaciones de cobertura de Medicaid perjudiciales e innecesarias. Sin embargo, el 1 de junio, CMS emitió directrices vinculantes que exigirán evaluaciones individualizadas y engorrosas.
“Las autoridades federales podrían haber optado por mitigar el impacto de los recortes a Medicaid previstos en la OBBBA, que agravan la desigualdad”, señaló Jackson Gandour, asesor principal de políticas de justicia económica de Oxfam America. “En lugar de ello, añadieron requisitos aún más complejos que privarán a las personas de una atención sanitaria a la que tienen derecho”.
Conforme al derecho internacional de los derechos humanos, toda persona tiene derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental. Los criterios de elegibilidad de Medicaid ya excluyen a personas cuyos ingresos son demasiado altos para cumplir los estrictos límites de ingresos que dan acceso al programa, pero demasiado bajos para poder costearse un seguro médico privado. Los complejos requisitos de acreditación de actividad laboral podrían excluir a millones de personas más y menoscabar sus derechos a la salud, la seguridad social y un nivel de vida adecuado. Dado que estas normas afectan principalmente a personas con bajos ingresos, estas pérdidas de cobertura también podrían agravar la desigualdad, señalaron las organizaciones.
Las autoridades de Nebraska y de otros estados que se preparan para aplicar las disposiciones relativas a los requisitos laborales deberían buscar formas de reducir las cargas administrativas y simplificar las evaluaciones de elegibilidad. También deberían adoptar medidas para reforzar las exenciones existentes; mejorar la comunicación y la comprensión sobre quién está sujeto a los requisitos laborales y quién está exento; y aumentar la transparencia mediante la publicación periódica de datos sobre denegaciones de solicitudes, cancelaciones de cobertura, recursos, restablecimientos de cobertura y los motivos de estas decisiones.
“Los requisitos laborales son una solución en busca de un problema”, señaló McConnell. “La realidad es que hacen la vida más difícil a personas que ya están trabajando o que no pueden trabajar”.