Un equipo de primeros auxilios asiste a una mujer después del ataque con camioneta perpetrado en Manhattan el 31 de octubre de 2017.

© 2017 REUTERS/Brendan McDermid

(Nueva York) – El ataque con una camioneta perpetrado el 31 de octubre de 2017 en un concurrido carril bici en la ciudad de Nueva York fue un acto de violencia horrible, dijo hoy Human Rights Watch.

Fuentes oficiales informaron que ocho personas murieron y 11 resultaron heridas en el ataque cerca del río Hudson, en el bajo Manhattan.

Human Rights Watch extiende sus más sinceras condolencias a todos los afectados. Los responsables del ataque deben ser enjuiciados de manera apropiada en el tribunal estatal o federal correspondiente, con el rigor máximo de la ley.

Aunque todavía no se ha establecido un motivo, varios factores sugieren que la intención del atacante fue política. El sospechoso atropelló a una multitud de personas con una camioneta, un método utilizado en varios ataques recientes vinculados al Estado Islámico (también conocido como ISIS). Según los informes de medios de comunicación, los investigadores encontraron notas manuscritas en árabe cerca del camión que indican lealtad al ISIS. De momento, ningún grupo se ha atribuido la responsabilidad del ataque.
Según las autoridades locales y los informes de los medios, el presunto responsable, Sayfullo Saipov, de 29 años, fue detenido y al parecer, se encuentra en estado crítico en un hospital local. La unidad de terrorismo del FBI lidera la investigación.

Ataques mortales de esta naturaleza a menudo tienen como objetivo difundir el odio, el miedo y la división. El rol de las sociedades es responder defendiendo los valores de los derechos humanos, el Estado de derecho y la tolerancia.