En el año 2008 Julia adoptó a una niña que había nacido prematuramente 4 meses antes de lo previsto. El bebé apenas pesaba 1,5 libras (0,68 kg) y tuvo que ser resucitado. Julia y su pareja deseaban poder pasar más tiempo con su hija durante los 110 días que permaneció en el hospital, pero tenían que guardarse sus días de licencia médica y vacaciones para cuando pudieran llevársela a su casa en Ithaca. Cuando por fin pudo salir del hospital, todavía necesitó revisiones médicas casi diarias durante meses. Julia se tomó todo el tiempo de licencia médica para cuidar de su hija, pero no tenía seguro de permiso familiar pagado.

Hoy, Nueva York dio un paso vital para apoyar a familias trabajadoras como la de Julia. El gobernador del estado aprobó un proyecto de ley presupuestario que establece un programa de permiso familiar con pago. Esta licencia asegurará que las familias ya no tengan que elegir entre una nómina y los cuidados urgentes de la familia.

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Bajo el programa, que entrará en vigor en enero de 2018, los trabajadores podrán tomarse una licencia familiar pagada con protección de su trabajo para cuidar de un recién nacido o un familiar gravemente enfermo, así como para atender ciertas necesidades de las familias militares.

Las prestaciones aumentan con el tiempo. Durante el primer año, los trabajadores podrán conseguir hasta ocho semanas de licencia, plazo que se incrementará hasta las 12 semanas en el cuarto año. El nivel del reemplazo de salario también aumentará con el tiempo, desde un 50 por ciento del salario promedio que el trabajador gana a la semana en el primer año, al 67 por ciento a partir del cuarto año (con un límite). El programa estará financiado por primas en los seguros, pagados por los trabajadores, de aproximadamente un dólar a la semana.

Estados Unidos no cuenta con una ley para el permiso familiar, aunque un proyecto de ley sigue pendiente en el Congreso. Mientras tanto, los estados están pasando a la acción. Nueva York se está uniendo a California, Nueva Jersey y Rhode Island, que ya cuentan con licencias familiares pagadas.

Una gran coalición de sindicatos y grupos de la sociedad civil liderada por la New York Paid Family Leave Insurance Campaign abogó por esta reforma. Human Rights Watch formó parte de esta coalición. Resaltamos cómo el seguro de licencia familiar constituye una cuestión de derechos humanos y cómo Estados Unidos es un caso extremadamente atípico en esta cuestión: se trata del único país industrializado que carece de una ley nacional que garantice el permiso familiar pagado. La mayoría de los otros países cuentan con una variedad de leyes de seguros de licencias con pago, incluyendo las bajas por maternidad, paternidad y otros permisos dedicados a los cuidados familiares.

Nuestro informe de 2011 (actualizado en 2015) se centraba en los impactos negativos de la falta de un permiso familiar pagado en EE.UU. Los padres que entrevistamos para el informe, incluida Julia, relataron cómo las licencias breves y no pagadas después de dar a luz o adoptar a un niño contribuían a retrasos en las vacunaciones del bebé y en las visitas al pediatra, la depresión postparto y otros problemas de salud para las madres, así como al fin prematuro de la lactancia. Durante las bajas no pagadas, muchos padres incurrieron en deudas y algunos se vieron arrastrados a pedir asistencia social o a declararse en bancarrota.

La ley que se ha firmado hoy marca un importante progreso. El seguro de cuidado familiar brindará una paz incalculable a millones de familias trabajadoras en Nueva York. Las reformas por estados son un paso hacia delante. Pero aún mejor sería aprobar una ley nacional para las licencias familiares pagadas.