(Nueva York) – La aprobación de un proyecto de ley que legaliza el matrimonio entre personas del mismo sexo el 2 de abril de 2013 constituye un paso importante de la Cámara de Senadores de Uruguay para garantizar el matrimonio igualitario y reducir la discriminación, indicó Human Rights Watch. La votación arrojó un resultado de 23 votos a favor y ocho en contra. De este modo, Uruguay podría convertirse en el décimo segundo país del mundo en permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo.

En diciembre de 2012, la cámara baja uruguaya votó a favor de la legalización del matrimonio de parejas del mismo sexo. El Senado introdujo al proyecto algunas modificaciones, entre las cuales cabe mencionar el incremento de la edad mínima para contraer matrimonio a 16 años para todas las personas, en vez del mínimo de 12 para las niñas y de 14 para los niños que rige actualmente. Human Rights Watch insta a todos los países a eliminar la posibilidad de que las personas contraigan matrimonio durante la infancia y establecer una edad mínima de 18 años para ambos sexos.

“Los senadores uruguayos tomaron la decisión correcta al permitir el matrimonio de parejas del mismo sexo”, aseveró Boris Dittrich, director de incidencia del  Programa de Derechos de Lesbianas, Homosexuales, Bisexuales y Personas Transgénero (LGBT) de Human Rights Watch. “La aprobación definitiva permitirá que gais y lesbianas en Uruguay puedan contraer matrimonio con la persona que aman y fortalecerá los derechos fundamentales de todas las personas en el país a la igualdad y a no ser discriminadas.”

Es muy probable que la cámara baja analice y someta a votación las modificaciones incorporadas a la ley más adelante en abril. Se prevé que la norma sea aprobada, y que el primer matrimonio entre personas del mismo sexo se celebre en julio o agosto. La cámara baja debería ratificar la ley tan pronto como sea posible, indicó Human Rights Watch.

Uruguay no es el primer país de América Latina que adopta el matrimonio igualitario. En 2010, el Congreso de Argentina aprobó una ley que regula el matrimonio igualitario. Ese mismo año, el matrimonio entre personas del mismo sexo se legalizó en México D.F. En 2011, la Corte Suprema de Brasil reconoció los derechos vinculares de las parejas del mismo sexo a través de la unión civil. Desde entonces, algunos estados de Brasil, entre ellos San Pablo, el más grande, han comenzado a celebrar matrimonios civiles de parejas del mismo sexo.

Dittrich, un ex miembro del parlamento holandés, introdujo el tema del matrimonio igualitario en este ámbito en 1994. Tras acalorados debates en el seno del parlamento y la sociedad en general, los Países Bajos implementaron una ley sobre matrimonio entre personas del mismo sexo en 2001, y se convirtieron así en el primer país del mundo en aprobar el matrimonio gay.

Posteriormente, otros países también adoptaron medidas en este sentido. En la actualidad, el matrimonio entre personas del mismo sexo ha sido legalizado en los Países Bajos, Bélgica, Canadá, Sudáfrica, Argentina, España, Portugal, Noruega, Suecia, Dinamarca, Islandia y algunas regiones de México y Brasil, así como en nueve estados de Estados Unidos (Connecticut, Iowa, Maine, Maryland, Massachusetts, New Hampshire, Nueva York, Vermont, Washington y el Distrito de Columbia).

También los parlamentos de Nueva Zelandia, Francia y el Reino Unido están considerando proyectos legislativos sobre matrimonio igualitario y se espera que los tres países legitimen estas normas en 2013.

Es muy probable que en junio la Corte Suprema de Estados Unidos se pronuncie en dos causas en las cuales ya se recibieron los alegatos orales el 26 y 27 de marzo. Una de ellas es Hollingsworth v. Perry, donde se impugna la Propuesta 8 de California, que prohíbe el matrimonio entre personas del mismo sexo. Mientras que United States v. Windsortrata sobre la denegación de más de 1.000 tipos de beneficios y programas federales a matrimonios del mismo sexo por aplicación de la Ley de Defensa del Matrimonio (Defense of Marriage Act) de 1996, que define al matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer.