Al menos una docena de casas fueron destruidas en el barrio de Jabal Badro de la ciudad de Aleppo durante un ataque el 18 de febrero de 2013.

© 2013 Ole Solvang/Human Rights Watch

(Kilis) –El gobierno de Siria lanzó al menos cuatro misiles con tecnología balística que devastaron sectores densamente poblados en la ciudad de Aleppo. Los ataques acabaron con la vida de más de 140 civiles, entre ellos 71 niños.

El grado de destrucción causado por los impactos, la ausencia de aviones sobrevolando la zona en el momento de los ataques, y los informes sobre el uso de misiles que se lanzan desde una base militar cerca de Damasco sugieren que las fuerzas gubernamentales usaron misiles balísticos contra las localidades.

Human Rights Watch visitó las cuatro zonas atacadas, todas comunidades residenciales, y en ninguna encontró señas de que existieran objetivos militares, lo que probaría que el objetivo de los mismos era la población civil.

"He visitado diversos sitios que han sido atacados en Siria, pero nunca he visto tanta destrucción", dijo Ole Solvang, investigador de Human Rights Watch, quien visitó los sitios. "Justo cuando crees que las cosas no pueden empeorar, el gobierno de Siria encuentra la manera de escalar sus tácticas de exterminio".

Human Rights Watch conformó una lista de las personas que fallecieron basada en los registros funerarios del cementerio, entrevistas con familiares y vecinos, medios de comunicación en Aleppo y el Centro de Documentación de Violaciónes, una red de activistas locales.

Cerca de la medianoche del 18 de febrero un misil golpeó la comunidad de Jabal Badro en Aleppo, matando al menos a 47 personas, incluidos 23 niños. Según los residentes locales, las fuerzas gubernamentales comenzaron los bombardeos, unos 20 minutos después cayó el segundo misil, hiriendo a varias personas. Justo antes de las 6 pm el 22 de febrero un misil golpeó la comunidad de Tariq al-Bab al este de Aleppo, matando al menos a 13 personas, entre ellas ocho niños. Minutos después, un misil golpeó la localidad de Ard al-Hamra, matando al menos a 78 personas, entre ellas 38 niños.