Washington D.C.,

S.E Dilma Rousseff
Presidente de la República Federativa del Brasil
Brasilia – DF

De mi mayor consideración:

Tengo el honor de dirigirme a S.E. para expresar nuestro apoyo a la creación de una comisión de la verdad con la finalidad de esclarecer los hechos y las circunstancias en que se cometieron las violaciones de derechos en Brasil entre 1946 y 1988. Consideramos sumamente alentador el liderazgo que ha demostrado para hacer posible esta iniciativa, incluida la reciente designación de un grupo de personas eminentes e idóneas que integrarán dicha comisión. Creemos que sería crucial que su gobierno adopte todas las medidas posibles para asegurar que la comisión de la verdad cuente con los recursos y la ayuda que necesita para cumplir exitosamente su histórica misión.

La creación de una comisión de la verdad ofrece a Brasil la posibilidad de esclarecer miles de casos de graves violaciones a los derechos humanos, incluidos casi 500 casos de desapariciones forzadas y muertes, durante el régimen militar (1964-1985). Un examen riguroso e imparcial de las violaciones graves de derechos humanos cometidas en ese lapso no sólo redundará en beneficio de las víctimas y sus familiares, sino de la sociedad brasileña en general.

Procurar conocer la verdad sobre los abusos del pasado no constituye una estrategia persecutoria o de venganza política. Brasil ha asumido una obligación jurídica vinculante conforme al derecho internacional de investigar, juzgar y sancionar a quienes tengan responsabilidad por violaciones graves de derechos humanos. Si bien las comisiones de la verdad y otros mecanismos extrajudiciales no pueden bajo ningún concepto remplazar la investigación penal y el juzgamiento de delitos aberrantes, podrían ser herramientas complementarias sumamente valiosas para preservar la memoria histórica, esclarecer lo sucedido y atribuir responsabilidad política e institucional. Esperamos que tras la creación de la comisión de la verdad en Brasil se pongan en marcha esfuerzos genuinos por asegurar que se juzguen exhaustivamente las atrocidades del pasado.

El éxito de la comisión de la verdad dependerá, en gran medida, de que sus miembros reciban los recursos y el apoyo que necesitan para impulsar investigaciones independientes y rigurosas. Resulta de la mayor importancia que cuenten con acceso amplio a cualquier documentación en poder del gobierno que pueda ser relevante para los casos investigados, y que reciban la cooperación plena y activa de todas las instituciones del Estado, incluidas las Fuerzas Armadas.

Una vez más, quisiéramos expresar nuestro reconocimiento al importante rol que asumió S.E. en la creación de la comisión de la verdad. Confiamos en que, con el apoyo sostenido de su gobierno, la comisión podrá efectuar un aporte trascendental al fortalecimiento de una cultura de respeto por los derechos humanos.

Aprovecho la oportunidad para expresarle los sentimientos de mi más alta consideración y estima.

Atentamente,

José Miguel Vivanco
Human Rights Watch

CC: Ministra Maria do Rosário Nunes, Ministerio de Derechos Humanos
CC: Ministro José Eduardo Cardozo, Ministerio de Justicia
CC: Ministro Antonio de Aguiar Patriota, Ministerio de Relaciones Exteriores