(Saná) - El nuevo presidente de Yemen, Abd Rabu Mansur Hadi, debe tomar medidas inmediatas para asegurar la transición de Yemen hacia una democracia respetuosa de los derechos, tal como muchos manifestantes han demandado, Human Rights Watch señaló hoy. Hadi será el primer nuevo mandatario del país en tres décadas, a raíz de una votación sin cuestionamientos el 21 de febrero de 2012.

 

Hadi, el actual vicepresidente, fue el único candidato en la elección de un presidente interino, como parte de un acuerdo respaldado por Estados Unidos, la Unión Europea y el Consejo de Cooperación del Golfo para poner fin a los 33 años de gobierno del presidente Ali Abdullah Saleh. Saleh aceptó un acuerdo de salida a cambio de amnistía por todos los crímenes cometidos durante su presidencia, entre los que se encuentran los asesinatos a manos de sus fuerzas de seguridad de cientos de manifestantes pacíficos que protagonizaron un año de protestas para exigir su renuncia.

 

"Esta transición potencialmente histórica para Yemen podría tener un comienzo inestable a menos que Hadi rompa inmediatamente con los abusos del pasado", dijo Letta Tayler, investigadora de Yemen de Human Rights Watch. "Para ganarse la confianza de los yemeníes, el próximo presidente tiene que dar pasos firmes hacia el cumplimiento de las reformas prometidas para proteger los derechos humanos y el imperio de la ley".

 

Muchos yemenitas se abstuvieron de votar en protesta por la ausencia de otros candidatos. Los trabajadores electorales contabilizaron sólo votos a favor. Un grupo de personas que contaban votos en Saná dijo que durante horas había estado contando papeletas marcadas con "X" como votos para Hadi, hasta que un funcionario electoral les dijo que pusieran las papeletas a un lado.

 

Activistas locales dijeron a Human Rights Watch que hombres armados no identificados dispararon contra los lugares de votación en Adén, Shabwa, Lahj y Hadramaut, en el sur de Yemen, donde los miembros del Movimiento del Sur, una coalición que demanda la separación o una mayor autonomía para el sur de Yemen, boicoteó la votación. Un médico de Adén dijo que cinco personas murieron y otras cinco personas resultaron heridas en la violencia relacionada con la votación en el sur - cuatro en Adén y una quinta persona en Lajh. En el norte de Yemen, los rebeldes huthis, que habían luchado con las fuerzas gubernamentales de forma intermitente desde 2004 hasta 2010, también boicotearon la votación.

 

El acuerdo de salida de Saleh incluye un plan de transición de dos años donde el gobierno provisional debe redactar una nueva Constitución, reestructurar las fuerzas de seguridad, garantizar que las mujeres estén representadas en puestos de gobierno y celebrar elecciones parlamentarias en 2014.

 

El acuerdo también instruye al Parlamento yemení conceder inmunidad judicial a Saleh y a todos los funcionarios de su gobierno, en violación de la obligación legal internacional de Yemen de perseguir graves violaciones de los derechos humanos. El Parlamento en enero concedió amnistía general a Saleh e inmunidad a todos aquellos que sirvieron con él por cualquier delito político, excepto los relacionados con terrorismo.

 

Esta medida protege a todos los funcionarios del enjuiciamiento por los ataques de las fuerzas de seguridad y las bandas partidarias del gobierno que dejaron al menos 270 personas muertas y miles heridas durante las manifestaciones mayoritariamente pacíficas del año pasado. En la actualidad, todos los comandantes de las fuerzas de seguridad permanecen en sus cargos. Muchos de ellos son parientes de Saleh.

 

"Yemen enfrenta muchos retos al tratar de construir un gobierno respetuoso de los derechos, tales como encontrar la forma de impartir justicia por los muertos y heridos en los ataques ilegales", dijo Tayler. "Hadi deben aprovechar este momento crítico para llevar a cabo auténticas reformas, como la libertad de manifestarse pacíficamente sin temor a represalias".