En 2005, un grupo de viudas se manifestaron en Yamena, la capital de Chad, a favor de la extradición a Bélgica del ex dictador Hissène Habré.

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(Ginebra) - El Comité de las Naciones Unidas contra la Tortura ("el Comité") ha pedido a Senegal cumplir con su obligación de enjuiciar o extraditar al ex dictador exiliado de Chad, Hissène Habré, Human Rights Watch señaló hoy.

La acción del Comité se produjo después de que Senegal anunciara que no procesaría a Habré en Senegal, y Bélgica introdujera una nueva solicitud de extradición para juzgar a Habré.

"La ONU ha defendido a las miles de víctimas de Habré que han estado buscando la justicia desde Senegal por 21 años", dijo Reed Brody, asesor de Human Rights Watch que representa a las víctimas ante la Comisión. "Puesto que Senegal se niega a procesar a Habré, es necesario extraditarlo a Bélgica de inmediato".

Habré está acusado de miles de asesinatos políticos y tortura sistemática ocurridos cuando gobernó Chad de 1982 a 1990, antes de huir a Senegal. El Gobierno de Senegal en los últimos años se ha negado a juzgarlo, aunque luego aceptó bajo presión, y finalmente se negó de nuevo.

El Comité está integrado por 10 expertos elegidos por los 149 Estados que han ratificado la Convención de la ONU contra la Tortura. En 2006, tras una petición de las víctimas de Habré, el Comité consideró que Senegal se encontraba en incumplimiento de su deber legal de llevar a Habré ante la justicia. El 24 de noviembre de 2011, en una carta al representante permanente de Senegal en Ginebra, el relator del Comité, Fernando Mariño, recordó su decisión de 2006 y dijo que si Senegal no iba a procesar a Habré, debería, en virtud del convenio, extraditarlo a Bélgica u a otro país para juzgarlo.

En la carta, el relator de la ONU señaló que Senegal no había iniciado una acción contra Habré y dijo que "por lo tanto, el Comité desea recordar a [Senegal] sus obligaciones bajo la Convención contra la Tortura de someter el asunto a sus autoridades competentes para que ejerzan la acción penal o, en su defecto, en razón de que Bélgica inició un procedimiento judicial encaminado a obtener la extradición de Hissène Habré, de cumplir con esa petición” u otra solicitud de extradición presentada de conformidad con la Convención.

En julio de 2010, el arzobispo Desmond Tutu y 117 grupos de 25 países africanos denunciaron que las víctimas de Habré han sido sometidas a una “interminable telenovela política y jurídica" por más de 20 años”.

Habré fue acusado por primera vez en Senegal en 2000, pero a raíz de la interferencia política, los tribunales del país dijeron que no podían juzgarlo. Sus víctimas luego presentaron un recurso en Bélgica. Después de años de investigación, en septiembre de 2005, un juez belga solicitó su extradición. Senegal pidió a la Unión Africana (UA) recomendar un curso de acción, y en julio de 2006, la Unión Africana pidió a Senegal enjuiciar a Habré "en nombre de África". Años de estancamiento siguieron, incluso después de que los donantes internacionales financiaron en su totalidad el presupuesto del juicio de 11.9 millones de dólares en noviembre de 2010.

En mayo, Senegal abandonó las conversaciones con la Unión Africana sobre el juicio y dejó en claro que no iba a procesar a Habré en Senegal. El 10 de julio, el presidente Abdoulaye Wade de Senegal revirtió una decisión anunciada dos días antes de expulsar a Habré de Chad, donde ha sido condenado a muerte en ausencia.

Bélgica hizo una nueva solicitud de extradición, que está pendiente. El 22 de julio, el Gobierno de Chad anunció que estaba a favor de la extradición de Habré a Bélgica. Aunque Ruanda ha anunciado recientemente que también estaba dispuesto a juzgar a Habré en sus tribunales, Human Rights Watch y las víctimas de Habré creen que esta opción llevaría a muchos más años de retraso antes de que el juicio pueda celebrarse.