El presidente de Sudán, Omar al-Bashir, saluda a simpatizantes en la sede del Partido del Congreso Nacional en Jartum el 26 de abril de 2010.

© 2010 Reuters

Estimado Secretario General:

Me sentí muy consternado cuando me enteré del reciente anuncio de su portavoz de que los representantes de la ONU, Haile Menkerios e Ibrahim Gambari, tienen planes para asistir a la inauguración presidencial de Omar al-Bashir el 27 de mayo en Jartum. Les insto a que reconsideren esta decisión porque es errónea y contraria a las directrices de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre este mismo asunto.

Las directrices de la ONU limitan la interacción de oficiales de esta organización con personas acusadas por los tribunales penales internacionales, como el presidente al-Bashir, a "lo estrictamente necesario para llevar a cabo la misión de las Naciones Unidas". La asistencia a la inauguración no puede justificarse como "estrictamente necesaria". Por el contrario, las directrices de la ONU afirman que "[l]a presencia de representantes de la ONU en cualquier ceremonia o evento similar con [personas acusadas por tribunales penales internacionales] debe ser evitada". Además, entiendo que otras directrices de las Naciones Unidas, referidas específicamente al presidente al-Bashir, especifican que "las interacciones de tipo ceremonial con el presidente al-Bashir deben ser evitadas, incluidas las llamadas de cortesía, recepciones, oportunidades de fotografías, asistencia a festividades nacionales, etc.".

Estas directrices son adecuadas. Ignorarlas dañaría de manera significativa la credibilidad de la ONU. Asistir a la inauguración de una persona objeto de una orden de arresto por la Corte Penal Internacional (CPI) por atrocidades graves enviaría un terrible mensaje a las víctimas de esos crímenes en Darfur y en todo el mundo de que su sufrimiento no es razón suficiente para prescindir al presunto abusador de apoyo ceremonial. Asistir a dicho evento también podría mandar el mensaje de que las Naciones Unidas no está comprometidas con el éxito de la CPI -una señal que sería especialmente perjudicial en la semana previa a la primera Conferencia de Revisión del Estatuto de Roma de la CPI, que tendrá lugar en la vecina Kampala, Uganda, del 31 de mayo al 11 de junio de 2010. La Conferencia de Revisión representará un momento de atención importante a la labor de la Corte y una oportunidad crucial para demostrar la dedicación a la causa de la justicia internacional. Cualquier incumplimiento miope de los propios principios de la ONU no favorecerá ni a la Corte ni a ustedes.

Por todas estas razones, espero que reconsidere los planes de funcionarios de cualquier nivel de la ONU para asistir a la inauguración de al-Bashir. Si desea hablar de este asunto, por favor no dude en contactarme.

Atentamente,

Kenneth Roth

Director Ejecutivo