Su Excelencia Ban Ki-Moon
Secretario General
Organización de las Naciones Unidas
 

Re: Observación de derechos humanos en el Sáhara Occidental y los campamentos de Tinduf, Argelia

Su Excelencia:

Nuestras organizaciones, Human Rights Watch y el Centro Robert F. Kennedy para la Justicia y los Derechos Humanos (RFK Center), han establecido una trayectoria de trabajo en las cuestiones relacionadas con los derechos humanos en el Sáhara Occidental. Movidos por nuestra preocupación acerca de las violaciones de los derechos humanos del pueblo saharaui, nos dirigimos a SE para instarle a que apoye en el Consejo de Seguridad de la ONU la creación de un mecanismo que observe e informe sobre la situación de los derechos humanos en el Sáhara Occidental y en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf, Argelia. Pedimos que, cuando el Consejo de Seguridad revise este mes el mandato de la Misión de la ONU para el referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), se extienda el mismo para que incorpore la observación de los derechos humanos en el Sáhara Occidental y los campamentos de Tinduf. 

Cuando se fundó en 1991, el objetivo principal de la MINURSO era administrar la propuesta de acuerdo entre el Reino de Marruecos y el Frente Polisario, lo que incluía supervisar el alto el fuego y la implementación de un referendo sobre la autodeterminación. No obstante, ya han pasado casi dos décadas y no se ha celebrado el referendo.

Mientras tanto, el pueblo saharaui ha sufrido graves violaciones de sus derechos humanos individuales y colectivos. Las autoridades marroquíes continúan sometiendo a los saharauis que defienden abiertamente la autodeterminación o denuncian las violaciones de los derechos humanos por parte de Marruecos a varias formas de represión, que incluyen el encarcelamiento dictado en juicios injustos, palizas, restricciones del derecho a viajar y negación del derecho de asamblea pacífica, libertad de asociación y libertad de expresión.

El caso de Aminatou Haidar, galardonada con el Premio de Derechos Humanos Robert F. Kennedy de 2008, es emblemático. Haidar, quien preside actualmente el Colectivo de Defensores de los Derechos Humanos Saharauis, una organización que las autoridades marroquíes se han negado a reconocer, desapareció por la fuerza desde 1987 a 1991.  El 17 de junio de 2005, la policía la golpeó en la cabeza cuando llegaba a una manifestación, y la arrestó cuando salía del hospital donde habían cosido su herida. Un tribunal marroquí la condenó después en un juicio injusto por incitación y participación en manifestaciones violentas. Pasó siete meses en prisión antes de que la dejaran en libertad. El 14 de noviembre de 2009, Marruecos confiscó su pasaporte y la deportó sumariamente hasta las Islas Canarias, por haber escrito que su lugar de residencia era el "Sáhara Occidental" en el formulario de entrada al país, una denominación que no reconoce Marruecos. Marruecos no aceptó su regreso hasta el 17 de diciembre de 2009.

Las organizaciones de derechos humanos, como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, llevan mucho tiempo informando sobre estas violaciones de los derechos humanos. El Informe del Secretario General del 28 de julio de 2009 a la Asamblea General reconoció dichos informes. Es más, en 2006, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACDH) realizó una misión para examinar la situación de los derechos humanos en la región, aunque nunca publicó oficialmente el informe que había elaborado sobre sus observaciones.

Su nuevo informe sobre el Sáhara Occidental, con fecha de abril de 2010, señala: "El Frente Polisario solicitó un mecanismo de observación [de derechos humanos] de la ONU, y Marruecos expresó su oposición".

Los saharauis que residen en los remotos campamentos de refugiados de Tinduf viven en condiciones de aislamiento y, al igual que los residentes del Sáhara Occidental, se beneficiarían del aumento de la protección que proporcionaría la observación e informe de los derechos humanos de la ONU.

Lo apropiado es que la autoridad para observar la situación de los derechos humanos en el Sáhara Occidental y en los campamentos de Tinduf resida en MINURSO. La Misión ya tiene presencia sobre el terreno en el Sáhara Occidental, donde lleva operando desde 1991. Además, el mandato de MINURSO declara explícitamente que estará gobernada por los principios generales de las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas. El Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz (DPKO) de las Naciones Unidas considera que el respeto por los derechos humanos es un componente esencial de sus operaciones para lograr una paz sostenible. El mandato de MINURSO dispone además la observación del "mantenimiento de la ley y el orden" en el Sáhara Occidental. Por lo tanto, la falta de un componente de observación e informe de los derechos humanos dentro de MINURSO es incoherente con su propio mandato y los principios generales del DPKO. Es más, aunque la observación de los derechos humanos es una característica normal de las misiones de mantenimiento de la paz, MINURSO opera quizá como la única misión contemporánea de la ONU sin dicho componente.

En caso de que el Consejo de Seguridad determine que MINURSO no es el organismo más eficaz para asumir estas funciones, respaldaríamos la asignación de otro mecanismo de la ONU para observar e informar sobre la situación de los derechos humanos en el Sáhara Occidental y los campamentos de Tinduf. En cualquiera de los casos, ha llegado el momento de que la ONU armonice esta misión de mantenimiento de la paz con sus otras misiones en todo el mundo asegurándose de que incluya la observación y los informes regulares sobre violaciones de los derechos humanos.

Le agradecemos de antemano su consideración de esta petición.

Atentamente,

Monika Kalra Varma

Directora del Centro RFK de Derechos Humanos

Centro Robert F. Kennedy para la Justicia y los Derechos Humanos

 

Sarah Leah Whitson

Directora ejecutiva de la División de Oriente Medio y Norte de África

Human Rights Watch