Un hombre con heridas de machete en la cabeza después de ser atacado por los rebeldes del ERS, cerca de Ngilima, el norte de la República Democrática del Congo. 21 de febrero 2009.

© 2009 Reuters

(Kampala) - El rebelde Ejército de Resistencia del Señor (ERS) mató a por lo menos 321 civiles y secuestró a 250 personas, incluyendo a por lo menos 80 niños, durante una masacre de cuatro días que no se había documentado y que ocurrió en diciembre de 2009 en la zona de Makombo al noreste de la República Democrática del Congo, Human Rights Watch señaló en un informe publicado hoy.

"La masacre de Makombo es una de las peores cometidas por el ERS durante su sangrienta historia de 23 años, sin embargo, no fue documentada durante varios meses", dijo Anneke Van Woudenberg, investigadora principal de África para Human Rights Watch. "La masacre de cuatro días demuestra que el ERS sigue siendo una grave amenaza para los civiles y no es una fuerza gastada, como los gobiernos de Uganda y el Congo han señalado”.

El informe de 67 páginas, “Trail of Death: LRA Atrocities in Northeaster Congo” (Camino de la muerte: Atrocidades del ERS en el noreste de RDC), es la primera documentación detallada de la masacre de Makombo y otras atrocidades del ERS en la RDC en 2009 y principios de 2010. El informe, basado en una misión de investigación de Human Rights en la zona de la masacre en febrero, documenta la brutal matanza durante el ataque bien planeado del ERS del 14 al 17 de diciembre en el área remota de Makombo del distrito de Haute Uele.

Las fuerzas del ERS atacaron al menos 10 poblados, capturaron, mataron y secuestraron a cientos de civiles, incluyendo mujeres y niños. La gran mayoría de los muertos fueron hombres adultos, los cuales los combatientes del ERS primero ataron y luego asesinaron a machetazos o rompieron su cráneo con hachas y palos de madera pesados. Entre los muertos hubo al menos 13 mujeres y 23 niños, el menor de 3 años de edad que fue quemado hasta morir. Los combatientes del ERS ataron a algunas de las víctimas a los árboles antes de aplastarles el cráneo con hachas.

El ERS también mató a los que secuestró y que caminaban demasiado despacio o trataban de escapar. Familiares y autoridades locales más tarde encontraron los cuerpos a lo largo de viaje del ERS de 105 kilómetros a través del área de Makombo y la pequeña ciudad de Tapili. Testigos entrevistados por Human Rights Watch dijeron que durante días y semanas después del ataque esta vasta zona se llenó con el olor "de la muerte".

Niños y adultos que lograron escapar brindaron testimonios similares sobre la extrema brutalidad del grupo. Muchos de los niños capturados por el ERS se vieron obligados a matar a otros niños que habían desobedecido las reglas de la ERS. En numerosos casos documentados por Human Rights Watch, se ordenó a los niños que rodean a la víctima en un círculo y se turnan para golpearla en la cabeza con un palo grande hasta que falleciera.

La Misión de Mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas en la RDC (MONUC) tiene unos 1,000 soldados de mantenimiento de la paz en las zonas afectadas por el ERS al noreste de la RDC – muy pocos para proteger a la población de manera adecuada, dado el tamaño de la zona. Sin embargo, en lugar de enviar más tropas, la fuerza de mantenimiento de la paz, bajo la presión del Gobierno de la RDC para retirarse del país antes de julio de 2011, está considerando retirar algunas tropas del noreste en junio, en la primera fase del retiro.

"La gente del noreste de la República Democrática del Congo está en desesperada necesidad de más protección, no de menos," dijo Van Woudenberg. "El Consejo de Seguridad de la ONU debe detener cualquier retiro de tropas de mantenimiento de la paz de la MONUC de las zonas donde el ERS amenaza con matar y secuestrar a civiles".

A mediados de abril, el Consejo de Seguridad tiene previsto visitar la RDC para discutir los planes de la fuerza de mantenimiento de la paz para la retirada y la protección de los civiles.
La masacre de Makombo es parte de una larga historia de atrocidades y abusos por parte del ERS en Uganda, el sur de Sudán, la República Centroafricana y la RDC. Después de ser expulsado del norte de Uganda en 2005, el ERS ahora opera en la remota área fronteriza entre el sur de Sudán, la RDC, y la Republica Centroafricana. En julio de 2005, la Corte Penal Internacional emitió órdenes de arresto contra los líderes del ERS por crímenes cometidos en el norte de Uganda, pero los acusados siguen en libertad.

La investigación de Human Rights Watch indicó que la masacre de Makombo fue perpetrada por dos comandantes del ERS – el teniente coronel Binansio Okumu (también conocido como Binany) y un comandante conocido como Obol. Ambos subordinados del general Dominic Ongwen, un líder del ERS de alto nivel que se cree comanda las fuerzas del ERS en la RDC y quien se encuentra entre los buscados por la Corte Penal Internacional. Human Rights Watch instó a investigar la supuesta participación de estos comandantes en crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.

En diciembre de 2008, los gobiernos de la región, liderados por las fuerzas armadas de Uganda, con información y apoyo logístico provistos por Estados Unidos, iniciaron una campaña militar conocida como Operación Lightning Thunder (Trueno luminoso) contra el ERS en el noreste de la RDC. Un ataque aéreo sorpresa contra el campamento principal del ERS no pudo neutralizar a los líderes del ERS, quienes se escaparon. En represalia, el ERS atacó pueblos y ciudades en el norte de la RDC y el sur de Sudán, matando a más de 865 civiles durante la temporada navideña de 2008 y en las semanas siguientes.

El 15 de marzo de 2009, la Operación Lightning Thunder terminó oficialmente, tras la presión del Gobierno de la RDC, quien encontró políticamente difícil apoyar una presencia continua del ejército de Uganda en territorio congoleño. Sin embargo, una encubierta campaña militar conjunta continuó, con la aprobación privada del presidente congoleño, Joseph Kabila. Ambos gobiernos mantienen públicamente que el ERS ya no es una amenaza grave para la RDC y que la mayor parte del grupo rebelde se trasladó a la República Centroafricana o ha sido asesinado o dispersado.

Estas declaraciones públicas podrían haber contribuido a enterrar información acerca de los continuos ataques del ERS, dejando muchas víctimas sintiéndose abandonadas. Un jefe tradicional de 80 años de edad, cuyo hijo fue asesinado durante la masacre de Makombo, dijo a Human Rights Watch: "Se han olvidado de nosotros. Es como si no existiéramos. El Gobierno dice que el ERS ya no son un problema, pero sé que no es cierto. Te lo ruego, por favor, habla con otros sobre lo que nos ha sucedido".

Si bien la masacre de Makombo es el ataque más letal del ERS documentado desde las matanzas de Navidad de 2008, decenas de ataques contra la población civil también se han llevado a cabo en otras zonas en los últimos meses - cerca de las ciudades de Bangadi y Ngilima en el distrito de Haut Uele, en territorio Ango en el distrito Bas Uele, así como en la República Centroafricana.

En los ataques de diciembre de 2009 cerca de Bangadi y Ngilima, los combatientes del ERS mutilaron terriblemente a seis civiles, cortándole los labios y una oreja a cada víctima con una navaja. El ERS envió a las víctimas de vuelta a sus aldeas, con una advertencia escalofriante para los demás de que todo el que escuche o hable sobre el ERS sería igualmente sancionado.

El 11 de marzo de 2010, el Senado de EE.UU. aprobó por unanimidad la Ley del desarme del Ejército Revolucionario del Señor y de recuperación del norte de Uganda. Si se aprueba, será necesario que el gobierno del presidente Barack Obama desarrolle una estrategia regional para proteger a los civiles en África central de los ataques del ERS, para trabajar hacia la detención de los dirigentes del ERS, y para apoyar la recuperación económica del norte de Uganda. El proyecto de ley se encuentra actualmente ante el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes.

"El pueblo del noreste de la República Democrática del Congo y otras áreas afectadas por el ERS han sufrido por demasiado tiempo", dijo Van Woudenberg. "EE.UU. y otros gobiernos interesados deberían trabajar con las Naciones Unidas y los grupos regionales para elaborar y llevar a cabo una estrategia integral para proteger a los civiles y detener a los líderes abusivos del ERS".