(Beirut) – La decisión hecha por el Ministro del Interior de Líbano de otorgar a los ciudadanos el derecho de excluir información sobre su afiliación religiosa de sus documentos de identificación es un adelanto, pero se necesitan más pasos para que el Líbano cumpla con sus obligaciones internacionales de derechos humanos, dijo hoy Human Rights Watch. El grupo instó al Gobierno a adoptar urgentemente un código de estado civil personal que sería aplicable a cualquier libanés, independientemente de su afiliación religiosa, y garantizaría el acceso a la igualdad de trato bajo la ley en asuntos de estado personal.

El ministro del Interior Ziad Baroud publicó una circular el 11 de febrero del 2009 otorgando a los libaneses el derecho de eliminar cualquier referencia sobre su religión en los archivos del Registro Civil. Bajo el sistema actual, todo libanés debe identificarse por su religión. La circular indicó que el registrador aceptará cualquier petición para eliminar la confesión de una persona y reemplazarla con un signo diagonal (/) en los archivos del registro. Como base para esta iniciativa, la circular hizo referencia a la Constitución libanesa, así como a la Declaración Universal de los Derechos Humanos y a tratados internacionales de derechos humanos que el Líbano ha ratificado.

“Este es un paso en la dirección correcta, pero el Gobierno necesita tomar el siguiente paso para asegurar que todos los libaneses tengan acceso a leyes de estado personal que no estén basadas en la religión y provean un trato igualitario”, dijo Nadim Houry, investigador principal de Human Rights Watch. "De lo contrario todos los libaneses seguirán obligados a ser oficialmente miembros de religiones específicas y estarán sujetos a sus leyes en asuntos clave como el matrimonio y la herencia”.

El Líbano debe también garantizar que las leyes que reconoce e implementa, incluyendo aquellas basadas en confesiones religiosas, cumplan con los estándares de derechos humanos, incluyendo el no discriminar en base a género o religión, dijo Human Rights Watch.

El Líbano reconoce 18 religiones, la mayoría son variaciones del islam o el cristianismo. Cuando se trata de asuntos de estado personal tales como el matrimonio, la herencia, y la custodia infantil, cada libanés está sujeto a las leyes y cortes correspondientes a su comunidad religiosa, sin importar si ellos son practicantes o se adhieren a la religión en cuestión. Muchas de estas leyes no dan trato igualitario a hombres y a mujeres. Grupos civiles libaneses han realizado campañas en favor de una ley civil de matrimonio que garantice la igualdad entre hombres y mujeres, pero no han tenido éxito alguno. El Comité de la ONU sobre la Eliminación de la Discriminación contra las Mujeres reiteró su recomendación en 2008 de que el Líbano “adopte urgentemente un código uniforme sobre estado personal que esté en acuerdo con la Convención [Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra las mujeres] y que sería aplicable a todas las mujeres en el Líbano, independientemente de su religión”.

"Es necesario un nuevo enfoque para reconciliar las preocupaciones legítimas de varios grupos religiosos en el Líbano y los derechos de todos los libaneses a ser tratados con igualdad”, dijo Houry. “El gobierno necesita reformar las leyes de estado personal para que los ciudadanos no sean forzados a cumplir con leyes religiosas que no hayan elegido libremente”.