Participants march during a Gay Pride Parade in Mexico City, June 27, 2015.

2015 Reuters/Edgard Garrido

La jefa de gobierno de la Ciudad de México Claudia Sheinbaum anunció recientemente que los estudiantes podrán elegir el uniforme que deseen usar para asistir a clases.  La Autoridad Educativa Federal de la Ciudad de México emitió un comunicado en el que indica que “el uso de la falda o pantalón será de libre elección” en establecimientos de educación preescolar, primaria y secundaria públicos y privados.

Sheinbaum señaló: “quedaron atrás las épocas en donde las niñas tenían que traer falda y los niños tenían que traer pantalón, yo creo que eso ya pasó a la historia”. Agregó: “Los niños pueden traer falda si quieren y las niñas pueden traer pantalón si quieren”. Se refirió a la medida como algo “muy sencillo… pero trascendente”.

Tiene razón.

Permitir que los estudiantes elijan su atuendo puede ayudar a combatir los estereotipos de género. Entre quienes probablemente se beneficiarán más de la nueva política de la Ciudad de México se encuentran los estudiantes de género no conforme. Pueden incluir jóvenes de la comunidad de lesbianas, gais, bisexuales y transgénero (LGBT) cuya expresión de género no siempre está de acuerdo con normas rígidas.

Las políticas de uniformes escolares tienen un impacto perjudicial en los estudiantes de género no conforme en gran parte del mundo. El mes pasado, hablé con Nelson, un hombre transgénero de 25 años en El Salvador, que describió cómo la estricta política de uniformes de su escuela había interferido en su educación. “Encontré pantalones del mismo color que la falda [del uniforme escolar] pero el subdirector no quería que usara pantalones.… Reprobé el cuarto grado porque él siempre me sacaba del aula [cuando usaba pantalones] y no podía estudiar”.

Human Rights Watch ha documentado dificultades similares para jóvenes LGBT en Japón y Filipinas. En 2015, el Ministerio de Educación japonés emitió una directiva que sugería que los docentes permitieran a los estudiantes usar el uniforme de su elección, una política que las escuelas finalmente han comenzado a implementar.

El anuncio de la Ciudad de México no estuvo exento de controversia. El presidente Andrés Manuel López Obrador se negó a hacer comentarios al respecto, y el secretario de educación de México —que asistió al evento en el que se anunció la nueva política— manifestó luego que la decisión solo se aplicaba a niñas. Sin embargo, la medida es clara en cuanto a que no se permiten restricciones.

La iniciativa de la Ciudad de México ayudará a todos los estudiantes a sentirse aceptados, y es sencilla de implementar. Otros estados y países deberían seguir el ejemplo.