Activistas participan en el Desfile por el Orgullo Gay 2017 en Quito, Ecuador, el 1ero de julio de 2017.

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Cuando dos parejas del mismo sexo se presentaron en abril pasado en el registro civil de la ciudad de Cuenca, en Ecuador, para contraer matrimonio, se les negó el trámite. El registro sostuvo que no había leyes ecuatorianas que permitieran que se casaran. Las parejas acudieron entonces a la justicia.

Está previsto que un tribunal de apelación se pronuncie sobre estos casos próximamente. La espera y la incertidumbre pueden ser sumamente angustiantes, pero hoy existe una esperanza.

La negativa del registro de unir en matrimonio a estas parejas no es sorprendente. Hasta ahora, el gobierno solamente ha permitido que las parejas del mismo sexo celebren uniones civiles de hecho. Estas uniones no les conceden los mismos derechos que tienen las parejas casadas.

En julio, dos tribunales de primera instancia de Cuenca fallaron a favor de estas dos parejas del mismo sexo, y determinaron que el registro civil había violado sus derechos al trato igualitario y a la no discriminación consagrados en la Constitución de Ecuador y en la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH), de la cual Ecuador es parte. Ambos tribunales dispusieron que el registro civil debía inscribir los matrimonios y publicar la decisión. Ese mismo día, el registro civil apeló las decisiones ante la Corte Provincial de Cuenca.

Una opinión consultiva emitida en 2017 por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que cita la CADH, indicó que los Estados deberían reconocer a las parejas del mismo sexo los mismos derechos vinculados con las relaciones familiares que a las parejas heterosexuales, y que los gobiernos deberían asegurar estos derechos en su legislación interna, incluido el derecho a casarse. 

La opinión de la Corte Interamericana no deja dudas de que la CADH garantiza el derecho al matrimonio de las parejas del mismo sexo. Ecuador y otros Estados Parte deben tomar en cuenta la opinión de la corte al definir sus propias leyes y políticas. 

La justicia ecuatoriana pareciera estar dándose por aludida. En mayo de 2018, la Corte Constitucional del Ecuador determinó que una niña nacida en Ecuador con dos madres de nacionalidad británica debía ser inscrita como ciudadana ecuatoriana y que el registro debía inscribir los nombres de ambas madres.

A medida que la sociedad ecuatoriana avanza con un debate sano y responsable sobre los derechos de lesbianas, gais, bisexuales y personas transgénero (LGBT), es importante que las autoridades recuerden que, independientemente de cuáles sean sus opiniones personales sobre estas cuestiones, el Ecuador está obligado a hacer cumplir los derechos reconocidos en la CADH. Entre estos, se incluye el derecho de las personas LGBT al matrimonio civil igualitario.