Una mujer muestra una pancarta en señal de apoyo a los inmigrantes durante una manifestación en la que exigen a la administración Trump que proteja el programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés) en Washington, EE.UU., 15 de agosto de 2017.

© 2017 Reuters

(Washington, DC) – La posibilidad expresada por el presidente de Estados Unidos Donald Trump de que se derogue un programa que protege de la deportación a inmigrantes que llegaron a Estados Unidos durante la infancia perjudicaría a cientos de miles de personas que tienen vínculos estrechos con ese país, señaló hoy Human Rights Watch. Según se indicó en diversos medios de comunicación, Trump protegería a los “Dreamers”, es decir, aquellos alcanzados por las protecciones de la Prórroga de Procedimientos Migratorios para Personas Llegadas en la Infancia (Deferred Action for Childhood Arrivals, DACA), a cambio de conseguir apoyo en el Congreso a la Ley RAISE, que reduciría drásticamente las posibilidades de inmigración legal a EE. UU., además de incrementar el financiamiento destinado a la construcción del muro en la frontera y a centros de detención.

“La anulación del programa DACA por Trump expondría a cientos de miles de personas a ser deportadas por un sistema inmigratorio cruel e injusto que no toma en cuenta los sólidos lazos que tienen con EE. UU.”, opinó Jasmine L. Tyler, directora de incidencia en EE. UU. de Human Rights Watch. “Usar a los ‘dreamers’ como moneda de cambio para realizar drásticas reducciones en la inmigración legal y aumentar las detenciones traiciona la promesa de Trump de tratar a estas personas ‘con compasión’ ”.

El gobierno de Obama creó el programa DACA en 2012, luego de que el Congreso fracasara en los reiterados intentos por crear una vía para la regularización permanente de las personas que llegaron a Estados Unidos durante la infancia. Muchos han vivido en EE. UU. casi toda su vida, han ido a la escuela allí y tienen cónyuges e hijos con ciudadanía estadounidense. En general EE.UU. es el único país que consideran su hogar. Más de 750.000 personas han sido beneficiadas con la condición de DACA; y se estima que 1,1 millones reúnen las condiciones para este beneficio.

El programa DACA ha tenido un enorme impacto en la vida de los beneficiarios y sus comunidades, y ha permitido que miles de estas personas cursen estudios y se desarrollen profesionalmente, y contribuyan miles de millones de dólares a la economía estadounidense, señaló Human Rights Watch. El público estadounidense apoya de manera abrumadora que se permita permanecer en el país a las personas que llegaron durante la infancia. Cerca de las tres cuartas partes de los votantes de Trump están a favor de que se permita que permanezcan en EE. UU., y casi la mitad de sus partidarios creen que deberían tener acceso a la ciudadanía estadounidense.

Hay varios proyectos legislativos con apoyo bipartidista en el Congreso destinados a proteger a los beneficiarios de DACA, ya sea manteniendo el programa o generando una vía plena para acceder a la ciudadanía. Trump ya ha manifestado que vetaría la propuesta de la Ley DREAM, un proyecto bipartidista para proteger a esta población vulnerable que ha sido impulsado varias veces a lo largo de más de una década.

El actual sistema inmigratorio de EE. UU. hace que sea sumamente difícil —y a menudo imposible— que los beneficiarios de DACA y otros inmigrantes no autorizados obtengan la residencia legal permanente en Estados Unidos, incluso cuando tienen familiares inmediatos con ciudadanía estadounidense, otros fuertes lazos con la comunidad y años de residencia en EE. UU., y han hecho contribuciones sustanciales a las economías locales. Human Rights Watch ha documentado reiteradamente las consecuencias devastadoras del sistema inmigratorio para las familias y las comunidades.

La anulación del programa DACA por Trump expondría a cientos de miles de personas a ser deportadas por un sistema inmigratorio cruel e injusto que no toma en cuenta los sólidos lazos que tienen con EE. UU.

Jasmine L. Tyler

directora de incidencia en EE. UU.

El proyecto de Ley RAISE reduciría a la mitad la cantidad de personas que pueden ingresar como inmigrantes legales a EE. UU., al eliminar numerosas categorías de inmigración por motivos familiares y establecer un tope de 50.000 personas por año al programa de refugiados. También crearía un sistema de puntos que asigna prioridad a los postulantes con alta formación educativa, dominio del idioma inglés y ofertas salariales atractivas, sin aumentar la cantidad general de visas disponibles para inmigrantes patrocinados por sus empleadores.

El sistema inmigratorio estadounidense detiene ya a 41.000 personas por día, una cifra récord. A menudo, las personas detenidas se encuentran en condiciones abusivas, que incluyen agresiones sexuales, atención médica gravemente inadecuada y acceso limitado a abogados.

“El presidente Trump debería intentar acabar con las injusticias del sistema inmigratorio estadounidense, en vez de profundizarlas al intentar expulsar a los ‘dreamers’”, destacó Tyler. “El Congreso debería actuar sin demora para promulgar leyes que ofrezcan una vida segura para estos jóvenes inmigrantes”.