(Washington, DC) – El 19 de julio de 2017, el Senado chileno aprobó un proyecto legislativo para atenuar las restricciones al aborto, señaló hoy Human Rights Watch. Considerando que Chile tiene la legislación más restrictiva sobre aborto de América del Sur y una de las más estrictas del mundo, la votación supone un acontecimiento importante que contribuirá a materializar los derechos humanos de la mujer y prevenir abortos inseguros y clandestinos en la región.

El proyecto legislativo fue aprobado más de dos años después de que el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet presentara el texto original. El proyecto despenaliza el aborto en tres circunstancias: si está en riesgo la vida de la mujer o la niña; si el embarazo es el resultado de una violación sexual; y si el feto sufre condiciones severas incompatibles con la vida extrauterina.

“La prohibición absoluta del aborto en Chile ha sido una política pública cruel y perniciosa”, apuntó José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch. “Los médicos ya no tendrán que negar la atención a mujeres que estén en una situación desesperada o de riesgo para la vida y obligarlas a recurrir a procedimientos clandestinos o inseguros”.

La votación en el Senado de Chile implica un avance significativo en la protección de la salud y los derechos de las mujeres.

José Miguel Vivanco

Director para las Américas

Chile es uno de los pocos países del mundo donde el aborto se penaliza sin ninguna excepción. Entre otros países en esta situación se incluyen Nicaragua y El Salvador en América Latina, donde rigen algunas de las políticas sobre aborto más severas del mundo. Estas leyes sumamente restrictivas favorecen la práctica de abortos clandestinos e inseguros y ponen en riesgo la vida de las mujeres. Con la aprobación de este proyecto, Chile supera importantes restricciones legales que perjudican de manera directa la salud de las mujeres, observó Human Rights Watch.

La Presidenta Bachelet presentó el proyecto por primera vez en enero de 2015, con el propósito de abordar la prohibición total del aborto en el Código Penal de Chile. Conforme a los artículos 342 (3) y 344 del Código Penal chileno de 1874, se pena el aborto provocado por la mujer embarazada u otra persona con hasta cinco años de cárcel.

El Senado votó individualmente a cada excepción a la prohibición del aborto. La disposición relativa al riesgo para la vida de la mujer o niña embarazada se aprobó por 20 votos contra 14. La disposición que permite el aborto cuando un feto es inviable se aprobó con una diferencia de 19 votos contra 14. La excepción que se aprobó con la diferencia más estrecha, de apenas 2 votos (18 contra 16), y que suscitó mayor controversia al momento de la votación, fue el aborto en caso de violación sexual.  

Esta versión del proyecto de ley debe volver a la Cámara de Diputados antes de que pueda ser promulgada por la Presidenta Bachelet.

Si bien la nueva ley representa un avance en la región, las limitaciones que persisten en la norma implican que las mujeres que enfrenten problemas de salud debido a un embarazo no pueden interrumpirlo legalmente. A su vez, los responsables de políticas públicas deberán abordar cuestiones relativas a la objeción de conciencia que pueden manifestar los proveedores de atención de la salud, y que puede impedir el acceso al aborto legal.

“La votación en el Senado de Chile implica un avance significativo en la protección de la salud y los derechos de las mujeres”, expresó Vivanco.