(Ginebra) – Los gobiernos deberían llegar a un acuerdo durante la próxima reunión multilateral de desarme en Ginebra para formalizar sus conversaciones sobre armas completamente autónomas, con el objetivo de negociar una prohibición preventiva, recomendó Human Rights Watch en un informe publicado hoy.

El informe de 49 páginas, “Making the Case: The Dangers of Killer Robots and the Need for a Preemptive Ban” (“En el punto de mira: Los peligros de los robots de combate y la necesidad de su prohibición preventiva”), refuta 16 argumentos clave contra la prohibición de las armas completamente autónomas.
 
Las armas completamente autónomas, también conocidas como sistemas de armas letales autónomas y “robots de combate”, podrían seleccionar y atacar objetivos sin un control humano significativo. Estas armas y otras serán objeto de la Conferencia quinquenal de Revisión de la Convención sobre Armas Convencionales (CCW, por sus siglas en inglés) que se celebrará del 12 al 16 de diciembre de 2016.

“Es hora de que los países se muevan más allá de la fase de tertulia y empiecen a buscar una prohibición preventiva”, dijo Bonnie Docherty, investigadora principal de armas para Human Rights Watch, cofundadora de la Campaign to Stop Killer Robots (Campaña contra los Robots de Combate). “Los gobiernos deben asegurarse de que los humanos retienen el control sobre a quién atacar con sus armas y cuándo disparar”.

El informe está co-publicado con la Clínica Internacional de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Harvard, donde Docherty también es profesora.

Human Rights Watch y la clínica de Harvard examinaron los peligros legales, morales, de seguridad y otros de los robots de combate. Concluyeron que la prohibición es la única opción para abordar todas las preocupaciones. Otras medidas más graduales, como la adopción de regulaciones limitadas sobre su uso o la codificación de mejores prácticas para el desarrollo y adquisición de nuevos sistemas de armas, presentan numerosas deficiencias.

Los países que participan en la Quinta Conferencia de Revisión de la Convención de Armas Convencionales deben decidir por consenso, el 16 de diciembre, si continuar las deliberaciones sobre los sistemas de armas autónomos letales en 2017 y qué forma deberían adoptar dichas deliberaciones. Los países deberían establecer un Grupo formal de Expertos Gubernamentales para ahondar más en los problemas de las armas y trabajar hacia una nueva ley internacional que las prohíba, dijo Human Rights Watch, que coordina la Campaña contra los Robots de Combate.

Impulsados a actuar por los esfuerzos de la Campaña contra los Robots de Combate, los países que se han adherido al tratado internacional sobre armas convencionales han celebrado desde 2014 tres reuniones informales de una semana sobre los sistemas de armas letales autónomas. La formación de un Grupo de Expertos Gubernamentales en el marco de la conferencia de revisión obligaría a los países a ir más allá de la conversación al formalizar las deliberaciones y crear la expectativa de un resultado.

En publicaciones anteriores, Human Rights Watch describió en detalle los desafíos que representarían las armas totalmente autónomas para el cumplimiento del derecho internacional humanitario y el derecho internacional de los derechos humanos, y analizó la falta de rendición de cuentas por el daño ilegítimo que causan esas armas. Las armas también cruzarían un umbral moral, y sus riesgos humanitarios y de seguridad superarían los posibles beneficios militares.

Varios de los 121 países que se han unido a la Convención sobre Armas Convencionales, entre ellos Estados Unidos, el Reino Unido, China, Israel, Rusia y Corea del Sur, están desarrollando sistemas de armas con crecientes niveles de autonomía. Los detractores que descartan la preocupación por las armas completamente autónomas dependen de argumentos especulativos sobre el futuro de la tecnología y la falsa presunción de que los avances tecnológicos podrían abordar todos los peligros que representan estas armas, dijeron Human Rights Watch y la clínica de Harvard.

Docherty presentará el informe en una rueda de prensa de la Campaña contra los Robots de Combate a las 1:15 p.m. del 14 de diciembre en la Sala de Conferencias XXIV de la sede de Naciones Unidas en Ginebra.

“El éxito de tratados de desarme anteriores demuestra que una prohibición absoluta de las armas totalmente autónomas sería alcanzable y eficaz”, señaló Docherty.