El 24 de marzo, el Presidente de Estados Unidos Barack Obama termina una visita de dos días a Argentina, que coincide con el 40.o aniversario del golpe militar que dio inicio a un período de brutales ataques contra quienes eran percibidos como disidentes, que incluyeron ejecuciones, torturas y la apropiación de bebés nacidos en cautiverio. La decisión de desclasificar expedientes militares, de inteligencia y de fuerzas de seguridad vinculados con el Terrorismo de Estado en Argentina (1976-1983) es una contribución de la mayor importancia a los esfuerzos de Argentina para llevar a los responsables de estos gravísimos abusos ante la justicia.

El Departamento de Estado de los Estados Unidos ya ha divulgado más de 4.000 documentos relativos a este oscuro período de la historia reciente argentina. Entre otros datos, los documentos contienen transcripciones de una conversación en la cual el Secretario de Estado Henry Kissinger parecía condonar gravísimos abusos contra víctimas, a quienes calificaba de terroristas. “Si hay cosas que deben hacerse”, habría dicho Kissinger, según consta en una de las transcripciones desclasificadas, “entonces deberían hacerlas rápidamente”.

El gobierno argentino había solicitado a Estados Unidos que divulgue el resto de los registros diplomáticos y de inteligencia confidenciales sobre la relación entre ambos países durante este período. Obama anunció que su gobierno desclasificaría más documentos.

Las autoridades argentinas creen que la nueva serie de documentos podría revelar detalles sobre el entrenamiento de soldados argentinos en lo que entonces se denominó la Escuela de las Américas (actualmente el Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad), en Fort Benning, Georgia, y sobre el Plan Cóndor, un programa conjunto de los gobiernos de Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay para reprimir el disenso a través de torturas y asesinatos. Las autoridades de Argentina esperan además que los documentos estadounidenses contribuyan a la búsqueda de hijos de desaparecidos y a los juicios de derechos humanos.

Son muchos los países latinoamericanos que todavía no logran abordar el legado de violaciones de derechos humanos perpetradas por los regímenes militares de las décadas de 1970 y 1980. En los últimos años, el gobierno de Obama ha divulgado documentos relacionados con los regímenes autoritarios en Brasil y Chile. La difusión por el gobierno estadounidense de nuevos archivos sobre el Terrorismo de Estado en Argentina ampliará esos esfuerzos de transparencia y contribuirá a la verdad y la justicia en Argentina, donde los juicios por violaciones de derechos humanos han continuado avanzando, aunque con demoras.