Una foto aérea muestra el edificio de la Agencia de Seguridad Nacional(NSA), con sede en Fort Meade, Maryland.

Handout via Reuters

(Washington, DC) – El Senado de Estados Unidos debería poner fin en forma definitiva a la recolección de grandes volúmenes de datos, y rechazar un nuevo proyecto de ley que avalaría y ampliaría la violación masiva del derechos a la privacidad en EE. UU. por parte de la Agencia de Seguridad Nacional, señaló hoy Human Rights Watch.

El 21 de abril de 2015, el líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, y el presidente de la Comisión Especial de Inteligencia del Senado, Richard Burr, presentaron el proyecto legislativo S. 1035, que prorrogaría sin ningún tipo de reformas el artículo 215 de la Ley Patriota de EE. UU. (USA Patriot Act) por cinco años más. Según fue revelado por el denunciante de la Agencia de Seguridad Nacional (National Security Agency, NSA) Edward Snowden, el gobierno estadounidense interpretó de manera secreta el artículo 215 para justificar la obtención de millones de registros telefónicos de personas en EE. UU. sobre quienes no pesan sospechas de que hayan cometido delito alguno. Está previsto que estas disposiciones se venzan el 1 de junio.

“El proyecto del Senador McConnell avala la intromisión que supone la situación actual y bajo la Ley Patriota, no prevé límites para la obtención de grandes volúmenes datos, así como tampoco ninguna rendición de cuentas ni reformas que permitan prevenir programas secretos de vigilancia masiva en el futuro”, expresó Cynthia Wong, investigadora sénior sobre Internet de Human Rights Watch. “La ley propuesta ratificaría la violación por parte de la NSA de la privacidad de millones de personas”.

La Ley Patriota de EE. UU. fue redacta y promulgada al mes siguiente de los atentados del 11 de septiembre de 2001. El Congreso incorporó una garantía clave en la ley: una cláusula de limitación temporal, a fin de asegurar la caducidad de algunos artículos, incluido el 215. La finalidad de esta disposición era garantizar que el artículo 215 fuera reconsiderado una vez que pudieran apreciarse mejor sus plenas consecuencias en términos de derechos.

Diversos documentos divulgados por Snowden han demostrado el avasallamiento causado por el artículo 215 a los derechos humanos en EE. UU. Al amparo de esta norma, los organismos de inteligencia han recabado registros telefónicos privados de posiblemente millones de personas en EE. UU. que no tienen vínculos con la delincuencia ni el terrorismo.

Human Rights Watch ha documentado cómo la vigilancia masiva, sumada a la ofensiva gubernamental contra las filtraciones de información, también han menoscabado la posibilidad de los periodistas de informar sobre temas de interés público, ya que la vigilancia ha intimidado a fuentes, que dudan de hablar incluso sobre temas no confidenciales. De esta forma, la vigilancia masiva ha debilitado la libertad de los medios de comunicación, el derecho de la población a saber y la capacidad de los estadounidenses de exigir que su gobierno rinda cuentas.

Si bien la NSA ha reivindicado al artículo 215 como una herramienta clave en la lucha contra el terrorismo, dos organismos de supervisión independientes con acceso a información clasificada han concluido que el programa de registros telefónicos no ha significado un aporte de valor excepcional para combatir amenazas terroristas, y han instado a que se ponga fin al programa.

En el Congreso se está negociando actualmente un proyecto, que en principio prorrogaría la Ley de Libertad Estadounidense (USA Freedom Act), y que podría introducir reformas en materia de vigilancia, aunque no se tienen precisiones sobre el contenido específico de la norma. Una versión anterior, propuesta por el Senador Patrick Leahy, procuró terminar con la obtención masiva de registros en el país a tenor del artículo 215, y mejorar la transparencia y la rendición de cuentas en las medidas de vigilancia con fines de seguridad nacional y en acciones de inteligencia. El anteproyecto de Leahy no consiguió avanzar en el Senado durante el año pasado, a pesar de que contaba con amplio apoyo bipartidista.

“El Congreso no debería ignorar el grave avasallamiento de derechos que ha provocado la recolección masiva de datos, ni tampoco simular que el debate propiciado por Snowden nunca existió”, afirmó Wong. “El proyecto del Senador McConnell es una ofensa para millones de personas cuyos datos han sido recogidos sin ningún motivo que lo justificara. En vez de esto, el Congreso debería emprender una reforma que genuinamente proteja la privacidad”.