Una mujer policía dirige el tráfico en Yakarta, Indonesia. Ella es una de las 7.000 mujeres reclutadas por el departamento de policía en abril de 2014.

© 2014 Andreas Harsono/Human Rights Watch

(Jakarta) – El gobierno de Indonesia exige que las mujeres que se postulan a la Policía Nacional de ese país se sometan a “pruebas de virginidad” discriminatorias y degradantes, indicó hoy Human Rights Watch. La organización difundió además un video que documenta su investigación sobre el tema.

Human Rights Watch entrevistó a mujeres policías y postulantes en seis ciudades de Indonesia que se habían sometido al examen, dos de ellas en 2014. Si bien las postulantes que “no pasaban” la prueba no siempre eran expulsadas de la fuerza, todas las mujeres se refirieron a las pruebas como dolorosas y traumáticas. Algunas mujeres policías plantearon el problema a altos funcionarios policiales, pero en varias ocasiones les aseguraron que la práctica ya se ha interrumpido. No obstante, la prueba figura entre los requisitos enumerados para las mujeres aspirantes en el sitio web oficial de reclutamiento de la Policía, y las entrevistas realizadas por Human Rights Watch sugieren que continúan aplicándose de manera regular.

“El uso de las ‘pruebas de virginidad’ por la Policía Nacional de Indonesia constituye una práctica discriminatoria que perjudica y humilla a las mujeres”, sostuvo Nisha Varia, subdirectora de derechos de la mujer de Human Rights Watch. “Las autoridades policiales de Yakarta deben abolir de manera inmediata e inequívoca esta prueba, y luego asegurarse de que todos los centros de reclutamiento policial en el territorio del país dejen de aplicarla”.

La prueba contraviene principios de la Policía Nacional que indican que el reclutamiento deberá ser “no discriminatorio” y “humano”, y atenta contra los derechos humanos internacionales a la igualdad, la no discriminación y la privacidad. Las “pruebas de virginidad” practicadas bajo coacción también pueden constituir un trato cruel, inhumano o degradante prohibido por el derecho internacional.

Entre mayo y octubre de 2014, Human Rights Watch entrevistó a ocho mujeres que eran en ese momento policías o habían integrado anteriormente esa fuerza, así como a médicos policiales, un evaluador del proceso de selección policial, un miembro de la Comisión de la Policía Nacional y activistas de derechos de la mujer. Las entrevistas se efectuaron en las ciudades de Bandung, Yakarta, Padang, Pekanbaru, Makassar y Medan. Todas las mujeres que se habían sometido al examen indicaron que también se había aplicado a las demás mujeres de su clase, sin excepción.

Las “pruebas de virginidad” se realizan bajo la Norma de Jefatura Policial N.º 5/2009 que establece las Pautas para el Control de Salud (Pemeriksaan Kesehatan) de Postulantes a la Policía. El artículo 36 de la norma exige que quienes soliciten ser admitidas a las academias de policía para mujeres deberán someterse a un examen “obstétrico y ginecológico”. Si bien la norma no estipula expresamente que se deberá efectuar una “prueba de virginidad” como parte del examen, dos altas funcionarias policiales dijeron a Human Rights Watch que esta ha sido la práctica desde hace tiempo. La prueba se efectúa en las primeras etapas del proceso de selección y forma parte del examen físico de las aspirantes. Los exámenes son practicados por personal del Centro de Medicina y Salud Policial (Pusat Kedokteran dan Kesehatan), mayormente en hospitales gestionados por la Policía. Human Rights Watch comprobó que el examen ha incluido la “prueba de los dos dedos”, un método absolutamente desacreditado y degradante, para determinar si el himen de las mujeres se encuentra intacto.

Un memorando preparado en 2012 por una organización internacional que ha participado en capacitaciones en el marco de la reforma de la Policía Nacional menciona una carta enviada en julio de 2008 por un alto funcionario de la Policía Nacional a la Academia Policial de elite en Semarang, en la cual se refiere a la necesidad de inspeccionar el himen de las aspirantes para asegurar que sean vírgenes. En octubre, la Alta Comisionada de la Policía Nacional Sri Rumiati indicó a Human Rights Watch que, en 2010, el entonces jefe de personal policial, el brigadier general Sigit Sudarmanto, aceptó abolir las pruebas de virginidad. Un general de policía del Centro Médico afirmó que ya no se realizaba el examen.

No obstante, estas afirmaciones no son prueba suficiente de que la Policía Nacional haya adoptado medidas para interrumpir las pruebas, advirtió Human Rights Watch. La página web de empleos de la Policía Nacional de Indonesia indica al 5 de noviembre de 2014 que, “además de las pruebas médicas y físicas, las mujeres que aspiren a integrar el cuerpo de Policía deberán someterse a pruebas de virginidad. Por ello, todas las mujeres que deseen formar parte de la Policía deberían preservar su virginidad”. Las mujeres casadas no pueden postularse a la Policía.

La utilización de estas pruebas constituye una práctica que ha sido implementada desde hace mucho tiempo —una policía retirada dijo que todas las reclutas de su clase debieron hacerlo en 1965— y que tiene efectos duraderos. Una mujer entrevistada por Human Rights Watch describió su experiencia en 2008 en los siguientes términos: “Entrar a la sala donde practicaban la prueba de control de virginidad era muy desagradable. Tenía miedo de perder mi virginidad como resultado de la prueba. Fue verdaderamente dolorosa. Mi compañera incluso se desmayó porque... era realmente dolorosa, muy dolorosa”.

La Policía Nacional prevé un incremento del 50 por ciento en la cantidad de mujeres policías, que pasarán a ser 21.000 en diciembre de este año, señaló Human Rights Watch. Con un cuerpo de aproximadamente 400.000 policías, la ampliación de la fuerza aumentará la proporción de mujeres del 3 al 5 por ciento.

En abril, la Policía Nacional inició un reclutamiento masivo sin precedentes, a través del cual 7.000 cadetas de policía han participado en un programa de capacitación especial de siete meses en ocho establecimientos de formación policial en las islas indonesias de Java y Bali.

Yefri Heriyani, directora de la organización de derechos de la mujer Nurani Perempuan en Padang, Sumatra Occidental, que ha tratado con numerosas aspirantes a la Policía en los últimos 12 años, dijo que muchas de ellas habían quedado afectadas por la experiencia traumática de las pruebas de virginidad: “Estas policías sufren trauma y estrés al someterse a las pruebas de virginidad, y pese a ello no hay un esfuerzo claro [de la Policía Nacional] por ayudarlas a recuperarse. No se han realizado acciones para ayudar a que superen el estrés y el trauma. Por ende, la experiencia afectará sus vidas a largo plazo. Muchas se arrepienten de haberse sometido al examen”.

Human Rights Watch ha documentado la aplicación de “pruebas de virginidad” abusivas por la Policía en otros países como Egipto, la India y Afganistán. Human Rights Watch ha repudiado en el pasado las “pruebas de virginidad” de alumnas de escuela en Indonesia, tanto por constituir violaciones de derechos humanos como por ser subjetivas y carecer de sustento científico.

“Las denominadas pruebas de virginidad son discriminatorias y simbolizan la violencia de género, no debería ser un parámetro que determine la capacidad de una mujer para desempeñarse en la Policía”, expresó Varia. “Esta práctica dañina no solo excluye a mujeres capaces de la Policía, sino que además priva a toda la población de Indonesia de la posibilidad de contar con una fuerza policial integrada verdaderamente por las policías más competentes”.