US President Barack Obama speaks about the attack on the US embassy in Benghazi, Libya, during a visit to Pittsburgh, Pennsylvania, on June 17, 2014.

© 2014 Reuters

(Washington, DC) – El gobierno de Estados Unidos debería asegurar que Ahmed Abu Khatallah, detenido por su presunta participación en el atentado perpetrado el 11 de septiembre de 2012 contra el consulado estadounidense en Bengasi, Libia, sea llevado oportunamente ante un juez y tenga acceso a un abogado, señaló hoy Human Rights Watch.

“Estados Unidos actúa acertadamente al iniciar acciones contra Abu Khatallah en la justicia federal en vez de trasladarlo a la anomalía jurídica que representa Bahía de Guantánamo”, aseveró Laura Pitter, asesora legal sénior en seguridad nacional de Human Rights Watch. “Sin embargo, respetar el debido proceso implica además llevar oportunamente a Abu Khatallah ante un juez y permitir que tenga acceso a un abogado antes de ser interrogado”.

Estados Unidos anunció el 17 de junio de 2014 que sus fuerzas, sin la participación de Libia, habían aprehendido a Abu Khatallah en las proximidades de Bengasi. Abu Khatallah, un constructor del barrio El-Leithi en Bengasi, presuntamente dirigía una milicia poco numerosa en la zona. Actualmente enfrenta cargos de primera instancia ante la justicia federal por su presunta participación en el atentado al consulado de Estados Unidos en Bengasi ocurrido el 11 de septiembre de 2012 y en el que perdieron la vida cuatro ciudadanos estadounidenses, entre ellos el embajador Christopher Stevens.

Según ha trascendido en los medios, el operativo para capturar a Khatallah fue llevado a cabo conjuntamente por militares estadounidenses y el Buró Federal de Investigaciones (Federal Bureau of Investigation, FBI). Estados Unidos aún no ha divulgado la fecha, el lugar exacto u otros detalles, vinculados al operativo. No resulta claro si el gobierno de Libia autorizó la presencia de militares y fuerzas de seguridad estadounidenses en ese país o el operativo para capturar a Abu Khatallah.

Según información que se dio a conocer en la prensa, el inculpado se encuentra bajo custodia de las fuerzas estadounidenses en una embarcación de la Marina de EE. UU. en el Mediterráneo y está siendo trasladado a ese país.

Durante una conferencia de prensa ofrecida el 18 de junio, el gobierno interino de Libia repudió la detención de Abu Khatallah por EE. UU. El gobierno libio expresó que Abu Khatallah debería ser juzgado en Libia, pero que mientras tanto tiene derecho a recibir un trato digno y todas las garantías del debido proceso. El ministro de justicia de Libia, Salah al-Marghani, indicó en la conferencia de prensa que las autoridades judiciales de Libia habían emitido anteriormente una orden de detención contra Abu Khatallah, pero que las condiciones de seguridad no habían permitido implementarla.

El gobierno de Obama debería exponer los fundamentos jurídicos para la captura de Abu Khatallah en Libia y su traslado fuera del país, sin que aparentemente haya habido intervención de autoridades libias, indicó Human Rights Watch. El sistema judicial de Libia es ampliamente disfuncional, y el gobierno no ha cumplido su responsabilidad de asegurar que miles de presuntos delincuentes queden bajo custodia de las autoridades ni de garantizar a quienes se encuentran detenidos los derechos básicos de debido proceso. No resulta evidente que las autoridades libias hayan intentado detener a Abu Khatallah ni estén en condiciones de ofrecerle un juicio justo, señaló Human Rights Watch.  

Independientemente del modo en que Abu Khatallah fue detenido, Estados Unidos tiene la obligación en virtud del derecho internacional de asegurar que reciba un juicio justo con las garantías del debido proceso. Debería tener acceso al asesoramiento letrado que él designe, y ser llevado inmediatamente ante un juez para poder contestar a los argumentos que justificaron su detención. La falta de acceso a un abogado o del contacto con familiares durante un período prolongado generaría sospechas con respecto al trato que está recibiendo Abu Khatallah.

“Si bien el gobierno de Obama no ha adoptado medidas suficientes para poner fin a la detención ilegítima de personas en Guantánamo, al menos no ha enviado allí a nuevos prisioneros”, comentó Pitter. “Pero debe asegurar de todos modos que la detención y el juzgamiento de Abu Khatallah se realicen correctamente”.