El 18 de diciembre de 2013, el Senado de Argentina ascendió al general de división y jefe del Ejército César Milani a teniente general, a pesar de las denuncias de víctimas y organizaciones de derechos humanos que señalan que habría participado en graves violaciones de derechos humanos cometidas durante la dictadura militar que gobernó al país de 1976 a 1983.

Las denuncias creíbles de abusos que implican a Milani permiten dudar seriamente de su idoneidad para estar al frente de las Fuerzas Armadas de Argentina, observó Human Rights Watch. En vez de ascender a Milani en estas circunstancias, el gobierno debería realizar investigaciones exhaustivas e imparciales sobre estos presuntos delitos y actuar para que los responsables rindan cuentas ante la justicia.

Según surge de documentos judiciales, Milani habría elaborado un informe sobre la “deserción” de un soldado en la provincia de Tucumán en 1976. Este soldado posteriormente fue víctima de desaparición forzada. En el informe emitido por una comisión de derechos humanos provincial se indicó que era habitual que funcionarios militares informaran la “deserción” de soldados que en realidad habían desaparecido. El informe de la comisión también incluye el testimonio de un hombre que acusó a Milani de participar en un allanamiento en su vivienda en la provincia de La Rioja durante el cual se detuvo a su padre, que luego fue torturado.

Milani indicó al Centro de Estudios Legales y Sociales, una organización de derechos humanos local, que no tenía conocimiento de que funcionara un centro de detención clandestino en la unidad militar donde trabajaba en ese entonces, si bien varias sentencias judiciales confirmaron la existencia de este centro de detención.

Milani admitió haber participado en el traslado de personas detenidas desde una “cárcel” para ponerlas a disposición de autoridades judiciales, pero que simplemente acompañó a los policías que estaban a cargo del traslado y en contacto directo con los detenidos. No obstante, las pruebas existentes sugieren que en la “cárcel” que mencionó hubo personas detenidas por motivos políticos, y es sabido que en esa época los policías en general respondían a órdenes de militares.

Milani no ha sido acusado formalmente por ninguno de estos presuntos delitos.