Mujeres y niños refugiados en Somalilandia que huyeron de sus hogares en Etiopía tras una operación de la "Policía Liyu", abril de 2012.

© 2012 Ben Rawlence/Human Rights Watch

(Nairobi) - Miembros de una fuerza paramilitar que cuenta con el respaldo del Gobierno de Etiopía ejecutaron sumariamente a 10 hombres durante una operación en marzo de 2012 en el este de la región somalí de Etiopía. Los detalles sobre los asesinatos y otros abusos cometidos por integrantes de la fuerza conocida como la "Policía Liyu" sólo salieron a la luz a partir de una misión de investigación de Human Rights Watch en abril a la vecina Somalia.

El 16 de marzo un miembro de la Policía Liyu mató a tiros a un residente de Raqda, en el distrito somalí de Gashaamo, que estaba tratando de proteger a un compatriota. Ese día, hombres de Raqda se vengaron matando a siete miembros de la Policía Liyu, lo que provocó una operación de represalia por parte de decenas de policías liyu en cuatro aldeas el 16 y el 17 de marzo. Durante esta operación, la Policía Liyu ejecutó sumariamente a por lo menos 10 hombres que estaban bajo su custodia, mató al menos a 9 residentes en tiroteos que siguieron, secuestraron al menos a 24 hombres, y saquearon decenas de tiendas y casas.

"El asesinato de varios miembros de la Policía Liyu no justifica la represalia brutal de esta fuerza contra la población local", dijo Leslie Lefkow, subdirectora de África de Human Rights Watch. "Los abusos de la Policía Liyu en la región somalí ponen de manifiesto la necesidad urgente de que el gobierno etíope ponga un alto a esta fuerza sin ley".

El gobierno etíope debe hacer rendir cuentas a los responsables de los asesinatos y otros abusos, así como evitar que esta fuerza cometa abusos en el futuro.

Las autoridades etíopes crearon la Policía Liyu ("especial" en amárico) en la región somalí en 2007, cuando un conflicto armado entre los insurgentes del Frente para la Liberación Nacional de Ogaden (FLNO) y el gobierno se intensificó. En 2008, la Policía Liyu se convirtió en una fuerza contrainsurgente destacada reclutada y dirigida por el jefe de la seguridad regional en ese momento, Abdi Mohammed Omar (conocido como "Abdi Illey"), que ahora es el presidente del Estado Regional Somalí.

La Policía Liyu ha estado implicada en abusos graves y numerosos contra la población civil en toda la región somalí, en el contexto de las operaciones de contrainsurgencia. El estatuto jurídico de la fuerza no está claro, pero fuentes fidedignas han informado a Human Rights Watch que los miembros han recibido capacitación, uniformes, armas y salarios del Gobierno de Etiopía a través de las autoridades regionales.

Human Rights Watch habló con 30 víctimas, familiares de víctimas y testigos de los incidentes de marzo en cuatro aldeas que habían huido atravesando la frontera con Somalia y que ofrecieron recuentos detallados de los acontecimientos.

Testigos dijeron a Human Rights Watch que, en la tarde del 16 de marzo, la Policía Liyu volvió a Raqda luego de los enfrentamientos ocurridos con la comunidad temprano en el día en que siete miembros de las fuerzas de la policía terminaron muertos. A la mañana siguiente, el 17 de marzo, la Policía Liyu detuvo a 23 hombres en Raqda y los subieron en un camión en dirección a Galka, un barrio vecino. En el camino, miembros de la Policía Liyu interceptaron el camión, ordenaron a cinco hombres seleccionados al azar descender, y les dispararon al lado de la carretera. "Eran tres los policías que les dispararon", dijo un detenido a Human Rights Watch. "Les dispararon en la frente y el hombro: tres balas por persona".

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