Una de las 300 minas antipersonal PMN-2 sacadas de las cercanías de Hasanieih, en la gobernación norteña siria Idlib, el 12 de marzo de 2012.

© 2012 Human Rights Watch

 

(Nueva York) - Las fuerzas sirias han sembrado minas terrestres cerca de la frontera con el Líbano y Turquía en las últimas semanas y meses, Human Rights Watch señaló hoy con base en informes y confirmaciones de testigos y expertos en desminado sirios. Según testigos, estas minas ya provocaron bajas civiles.

 

El ejército sirio debe cesar su uso de minas antipersonal y reconocer que plantar estas armas prohibidas a nivel internacional perjudicará a los sirios en los años venideros, señaló Human Rights Watch. Tanto minas antipersonal como antivehículo de origen soviético/ruso han sido desenterradas por expertos en desminado asociados con la oposición.

 

"Cualquier uso de minas antipersonal es deplorable", dijo Steve Goose, director de la División de Armas de Human Rights Watch. "No existe justificación alguna para el uso de estas armas indiscriminadas por ningún país, en ningún lugar, con ningún propósito".

 

Las minas antipersonal son armas militarmente ineficaces que matan y hieren principalmente a civiles, dijo Human Rights Watch. Un total de 159 países se han unido al Tratado sobre la prohibición de minas antipersonales de 1997, que prohíbe totalmente el empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonal.

 

Siria no se ha unido al Tratado sobre la prohibición de minas antipersonales, aunque no se le considera productor o exportador de este tipo de armas. Se cree que la última vez que usó minas antipersonales fue en el conflicto de 1982 con Israel en el Líbano. No se conoce el tamaño ni el origen del arsenal de minas terrestres de Siria, pero se cree que consiste principalmente de minas de fabricación soviética/rusa, como las minas antipersonal PMN-2 y minas antivehículo TMN-46.

 

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