© 2010 William Cornforth/Human Rights Watch

(Nueva York) - La decisión del Ministerio de Mano de Obra de Singapur de otorgar a los trabajadores del hogar extranjeros un día de descanso semanal es una reforma importante, pero aún no está a la altura de los estándares internacionales, Human Rights Watch señaló hoy. Los cambios, anunciados el 5 de marzo de 2012, tendrán que ser aplicados sólo para los nuevos contratos a partir de enero de 2013, y no abordan la exclusión de los trabajadores del hogar de otras protecciones laborales clave en la Ley de Empleo de Singapur.

"El reconocimiento del Gobierno de Singapur de un día de descanso semanal como un derecho laboral básico mejorará las vidas de los trabajadores del hogar migrantes", dijo Nisha Varia, investigadora principal de derechos de la mujer de Human Rights Watch. "Sin embargo, esta importante reforma debería de entrar en vigor este año y aplicarse a todos los trabajadores del hogar y sus contratos actuales".

En el anuncio del ministro de Mano de Obra, Tan Chuan-Jin, dijo que los empleadores tendrán la opción de dar una compensación monetaria a los trabajadores en lugar de un día de descanso semanal, siempre y cuando el trabajador esté de acuerdo. Dado el desequilibrio de poder entre los empleadores y los trabajadores del hogar, existe un riesgo significativo de que los empleadores obliguen a los trabajadores a renunciar a su día de descanso, señaló Human Rights Watch.

Las familias en Singapur emplean a aproximada de 206,000 trabajadores del hogar extranjeros, principalmente de Indonesia, Filipinas, Sri Lanka y la India. Muchos de estos empleados trabajan largas horas, siete días a la semana y renuncian a varios meses de su sueldo para pagar los cargos impuestos por las agencias de empleo. Asimismo, enfrentan dificultades a la hora de dejar el lugar de trabajo, incluso para tomar su tiempo libre.

"Como el ministro de Mano de Obra Tan señaló en su discurso ante el Parlamento, un día de descanso es fundamental para el bienestar físico, mental y emocional de un trabajador del hogar", señaló Varia. "El Gobierno debe cerrar la brecha monetaria y garantizar que los trabajadores del hogar en realidad obtengan al menos un número mínimo de días de descanso".

En los últimos años, Singapur ha introducido reformas para mejorar las condiciones de los trabajadores del hogar extranjeros, como los programas de orientación obligatoria y una mayor regulación de las agencias de empleo. Los fiscales estatales también han sido cada vez más vigilantes en la persecución de empleadores responsables de maltratar físicamente a los trabajadores del hogar, lo que ha resultado en multas y penas de prisión.

Sin embargo, las protecciones laborales de Singapur siguen rezagadas en comparación con las de otros países receptores de mano de obra, dijo Human Rights Watch. Entre estos se encuentra Hong Kong, cuyas principales leyes laborales cubren a los trabajadores del hogar. Las protecciones de Singapur también están por debajo de los estándares establecidos por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su Convenio Nº 189 sobre trabajo decente para los trabajadores domésticos, adoptado en junio de 2011.

El Convenio de la OIT establece los primeros estándares globales para los trabajadores del hogar en todo el mundo, cuyo número se estima entre 50 millones y 100 millones. Los elementos clave de esta convención obligan a los gobiernos a proporcionar a los trabajadores protecciones laborales nacionales equivalentes a las que gozan los demás trabajadores, como las relativas a las horas de trabajo, la cobertura del salario mínimo, remuneración por tiempo extra, periodos de descanso diarios y semanales, seguridad social y licencia de maternidad. Singapur fue uno de los nueve países que no apoyaron la adopción de esta convención.

"Las reformas de Singapur son solo una fracción del cambio necesario para proteger a las trabajadoras, quienes a menudo son menospreciadas y cuentan con una carga excesiva de trabajo", señaló Varia. "Singapur debería unirse a los países de todo el mundo que han reconocido la injusticia de la discriminación en contra de las trabajadoras del hogar y están efectuando reformas integrales para garantizarles los mismos derechos que a los demás trabajadores".