(Amman) - El anuncio del rey Abdullah de que las mujeres podrán participar en las elecciones municipales de 2015 y convertirse en miembros del consultivo Consejo de la Shura es un paso que era desde hace mucho necesario y que permitirá una mayor participación de las mujeres en la vida pública, señaló Human Rights Watch hoy. En su declaración del 25 de septiembre de 2011, Abdullah no hizo ninguna referencia a reformas en otras áreas discriminativas contra la mujer, tales como el sistema de tutela que autoriza el control masculino sobre las mujeres y la prohibición que las mujeres tienen para conducir.

"La promesa del rey Abdullah de que a las mujeres finalmente se les permitirá votar es un paso positivo frente a la discriminación y la exclusión que las mujeres saudíes han sufrido durante tanto tiempo", dijo Sarah Leah Whitson, directora para Oriente Medio de Human Rights Watch. "Lamentablemente, la promesa del rey Abdullah de reforma para el año 2015 no llega lo suficientemente pronto para las mujeres puedan votar en las próximas elecciones municipales".

Las mujeres seguirán excluidas de participar en las elecciones municipales programadas para antes de finalizar septiembre. El reino celebró sus primeras elecciones municipales en 2005, pero el gobierno prohibió a las mujeres presentarse como votantes o candidatas. En ese momento, el gobierno prometió que podrían participar en la segunda ronda electoral, prevista para 2009, pero pospuso este voto para 2011 afirmando que existían dificultades "técnicas" para conseguir que las mujeres pudieran participar. A pesar de un período preparativo adicional de dos años, el gobierno anunció a principios de 2011 que volvería a excluir a las mujeres de las elecciones municipales de 2011, las únicas elecciones para cargos políticos en el reino.

En su último anuncio, el rey prometió que las mujeres podrían votar en las próximas elecciones municipales, previstas para 2015. La mitad de los escaños del consejo municipal son elegidos, y la otra mitad son asignados por el gobierno. Los poderes de los consejos no están claros y no son significativos, aunque los cambios recientes aseguran que cada consejo municipal puede trabajar directamente con el alcalde y el gobernador local, y no dependan únicamente del ministro de Asuntos Municipales y Rurales, en Riad.

El rey también anunció que las mujeres podrían ser miembros del Consejo de la Shura, con pleno derecho a voto, y nombró a un órgano consultivo con la autoridad para revisar las leyes y cuestionar a los ministros, pero que no puede proponer o vetar legislación y no tiene competencias vinculantes. En 2006, el Consejo de la Shura nombró a seis mujeres como asesoras, un número que ha aumentado a 12. Sin embargo, estas asesoras no tienen derecho a voto.

En abril de 2011 un grupo de mujeres saudíes lanzó la Campaña Baladi para protestar por su exclusión de las elecciones, y varias mujeres intentaron sin éxito registrarse como votantes. Una mujer inició un recurso legal, pero la Junta de Reclamaciones, un tribunal administrativo, rechazó el caso debido a errores procesales en la presentación del caso.

El reino conservador mantiene un sistema de tutela masculina bajo el cual las mujeres no pueden tomar decisiones sobre su vida sin la aprobación de un padre, esposo, hermano o, incluso, hijo, para tomar decisiones como las relacionadas con los viajes, trabajo, salud, educación y negocios. En junio de 2009, el gobierno prometió al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que aboliría ese sistema, pero todavía no lo ha hecho.

En mayo de 2011, varias mujeres sauditas renovaron una campaña para que se permita a las mujeres conducir, lo que condujo a la detención de Manal al-Sharif, una conductora, y otras que siguieron su ejemplo en todo el reino. Abdullah no ha indicado cuándo se permitirá a las mujeres conducir.

"Esperamos que el anuncio del rey Abdullah sea el primer paso para dar a las mujeres sauditas los derechos esenciales que otras mujeres de todo el mundo dan por hecho", dijo Whitson.