(Beirut) – La derogación del Líbano de una disposición del Código Penal para mitigar las penas para los llamados crímenes de honor es un paso alentador para hacer frente a la violencia de género. El Parlamento libanés debe eliminar y modificar otras disposiciones penales que discriminen por motivos de género, así como promulgar leyes para proteger a las mujeres contra la violencia doméstica, señaló Human Rights Watch.

El 4 de agosto de 2011, el Parlamento anuló el artículo 562 del Código Penal, el cual mitigaba las penas para las personas que afirman haber matado o lastimado a una esposa, hija u otro familiar para proteger el "honor" de la familia. Los crímenes de honor son, según informes, relativamente poco comunes en el Líbano. Un estudio realizado por la organización KAFA (No más violencia y explotación, por sus siglas en inglés) citó 66 crímenes de honor ocurridos entre 1999 y 2007. Sin embargo, el artículo 562 promovía la tolerancia del Estado para este tipo de violencia cuando supuestamente se empañe el honor de una familia por una mujer cuyo comportamiento sea percibido como "indebido", dijo Human Rights Watch.

"Otros países en el mundo árabe deben seguir el ejemplo del Líbano y abolir las leyes que establezcan excusas para el asesinato y la violencia", dijo Nadia Khalife, investigadora de los derechos de la mujer en Oriente Medio para Human Rights Watch. "Estamos muy animados con esta iniciativa y esperamos que el Parlamento del Líbano modifique también otras leyes que discriminan por motivos de género".

También existen leyes que establecen penas reducidas para crímenes de honor en otras partes de Oriente Medio y África del Norte, como en Irak, Kuwait, Siria, Yemen y los Territorios Palestinos Ocupados. En Egipto, el artículo 17 del Código Penal permite penas mitigadas en "ciertas circunstancias", una disposición a menudo aplicada por los jueces en los casos de crímenes de honor. En Jordania, las cortes también permiten mitigar las condenas para este tipo de crímenes.

En el Líbano, el artículo 562 ha sido objeto de debate en varias ocasiones durante las últimas décadas. Fue modificado en 1999 para reducir el tratamiento indulgente hacia los crímenes de honor mediante la exclusión de actos premeditados. El artículo 562, tal como existía antes del 4 de agosto, estipulaba que cualquier persona que "sorprenda" a su cónyuge o a uno de sus descendientes en un acto de adulterio, o en una relación sexual "ilegal", como una relación entre personas del mismo sexo, y mata o hiere a cualquiera de las partes sin premeditación, estaría sujeta a una pena de prisión menor de lo que recibiría normalmente.

"Durante años, los intento de eliminar el honor como una excusa para la violencia no han sido fructíferos", dijo Khalife. "Finalmente, todos los asesinatos serán tratados por igual, y los llamados crímenes de honor se verán como lo que son: simplemente crímenes" .

El Código Penal del Líbano sigue discriminando a la mujer en otras cuestiones como, por ejemplo, con la imposición de sanciones por adulterio distintas para los hombres y mujeres. Una mujer casada involucrada en relación extramarital puede ser encarcelada desde tres meses hasta dos años, mientras que el castigo por el mismo crimen para un hombre es de un mes a un año. Un hombre casado sólo puede ser juzgado por adulterio si incurre en relaciones sexuales fuera del matrimonio en el domicilio conyugal, o si mantiene una relación extramatrimonial "estable" (artículos 487, 488 y 489). Otros países de la región tienen leyes que criminalizan el adulterio de manera similar, entre ellos Bahréin, Jordania, Kuwait, Arabia Saudita, Siria, los Emiratos Árabes Unidos y Yemen.

El artículo 534 del Código Penal también criminaliza "las relaciones sexuales no naturales" con un máximo de un año de cárcel, una disposición ha sido utilizada contra adultos gais y lesbianas.

El derecho internacional de derechos humanos exige la despenalización de las relaciones sexuales consensuales entre adultos para proteger el derecho a la autonomía física, a la salud y a la privacidad. Además, la legislación internacional prohíbe disposiciones legales que discriminen por motivos de género, en este caso, imponiendo penas más severas a las mujeres por los mismos delitos.

"Como cuestión de derechos humanos, las relaciones sexuales consensuadas entre los adultos nunca deben ser criminalizadas, incluyendo aquellas relaciones fuera del matrimonio y parejas de personas del mismo sexo", dijo Khalife. "Las disposiciones penales del Código Penal del Líbano sobre el adulterio no sólo discriminan a las mujeres sino que violan los derechos de los hombres y las mujeres por igual".

Las relaciones sexuales forzadas, por otro lado, no están claramente definidas en la ley libanesa. La definición de violación excluye de manera explícita las relaciones sexuales a la fuerza dentro del matrimonio, y la violación de una virgen por medio del engaño sólo está potencialmente sujeta a una multa (artículo 518). Si un violador se casa con la víctima después del delito, la ley lo exonera (artículo 522). Similares disposiciones legales que absuelven al presunto violador si se casa con la víctima existen en países como Bahréin, Irak, Libia , Siria y los Territorios Palestinos Ocupados. La mayoría de los países de la región tampoco criminalizan la violación marital.

En el Líbano, la violencia doméstica no está explícitamente cubierta por el Código Penal. En mayo de 2010, un gabinete anterior aprobó un proyecto de ley destinado a criminalizar la violencia doméstica, y está actualmente bajo revisión por un comité especial del Parlamento. Las disposiciones que criminalizan el sexo consensual entre adultos y no el sexo forzado no cumplen con las normas internacionales, que exigen la eliminación, prevención y sanción de toda forma de violencia basada en el género, incluso la violación marital y la violencia doméstica. En 2008, el Comité de la CEDAW, el organismo de las Naciones Unidas experto encargado de vigilar la aplicación de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Violencia contra la Mujer, instó al Líbano a promulgar leyes para combatir la violencia contra las mujeres, que incluyan la violencia doméstica y la violación marital.

"El Parlamento del Líbano debería derogar todas las disposiciones discriminatorias del Código Penal y promulgar fuertes leyes contra la violencia de género", dijo Khalife. "Además de leyes estrictas, el Líbano debería comenzar a recopilar estadísticas sobre la violencia de género tanto a los hombres como a las mujeres a denunciar los abusos".