El presidente interino de Nigeria, Goodluck Jonathan.

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(Dakar) – El presidente interino de Nigeria, Goodluck Jonathan, debe tomar medidas inmediatas y concretas para abordar la violencia a gran escala, la corrupción endémica, la falta de rendición de cuentas por abusos y otros problemas urgentes de derechos humanos en Nigeria, señaló Human Rights Watch en una carta al nuevo mandatario. El 9 de febrero de 2010, la Asamblea Nacional votó para elegir a Jonathan como presidente interino, sustituyendo al presidente enfermo, Umaru Yar'Adua, quien ha estado hospitalizado en Arabia Saudita desde el 23 de noviembre 2009.

En su discurso a la nación después de la votación en la Asamblea Nacional, Jonathan se comprometió a abordar la cultura dominante "de impunidad" que ha coadyuvado a los sucesivos brotes mortales de violencia en las comunidades, enfrentar la corrupción gubernamental "con más contundencia", impulsar una fuerza policíaca respetuosa de los derechos, consolidar los esfuerzos para poner fin al conflicto del Delta del Níger, y proseguir con una reforma electoral con antelación a las elecciones generales de Nigeria de 2011.

"Goodluck Jonathan hizo declaraciones positivas y alentadoras", dijo Corinne Dufka, investigadora principal para el Oeste de África de Human Rights Watch. "Ahora el Presidente tiene que dar seguimiento con acciones concretas".

La impunidad floreció durante la gestión de Michael Aondoakaa, ministro de Justicia y Procurador General, y su destitución el pasado 10 de febrero fue un primer paso importante, señaló Human Rights Watch. Jonathan debe continuar este inicio positivo y tomar medidas concretas para asegurar que aquellos que cometen abusos rindan cuentas.

En su carta al presidente en funciones, Human Rights Watch pidió a Jonathan abordar el problema de la impunidad al garantizar que la policía realice una investigación penal oportuna y exhaustiva, con procesamientos judiciales, sobre el brote mortal de violencia sectaria de enero en Jos y la masacre de por lo menos 150 personas en las inmediaciones de Kuru Karama. Se debe abordar las causas raíz de la violencia mediante el apoyo de una legislación que prohíba todas las formas de discriminación contra los "no indígenas".

El Presidente interino debe hacer rendir cuentas a las fuerzas de seguridad responsables, en particular a la Fuerza Policiaca de Nigeria, por los abusos generalizados, incluidos los asesinatos extrajudiciales, la tortura y la extorsión, señaló Human Rights Watch. Esto debe incluir una investigación penal exhaustiva de las ejecuciones extrajudiciales cometidas por la policía de presuntos miembros de Boko Haram en julio de 2009 y la matanza ilegal de más de 130 personas por la policía y el ejército al abordar los enfrentamientos sectarios en Jos en Noviembre de 2008.

Jonathan también debe enfrentar con "más contundencia" la corrupción gubernamental mediante una mayor supervisión de los gastos del Gobierno y auditorías financieras más transparentes, instando a la Asamblea Nacional probar la Ley de Libertad de Información, y asegurando que los funcionarios del Gobierno implicados en el saqueo masivo de las tesorerías del Estado sean investigados y procesados, independientemente de qué tan alto sea su rango.

Human Rights Watch también instó a Jonathan para hacer frente a la corrupción y la violencia política que subyacen en el conflicto del Delta del Níger mediante la investigación y enjuiciamiento de los políticos que han malversado y gestionado de mala manera la vasta riqueza petrolera de la región y provisto de armas a muchas de las bandas de delincuentes activas en el Delta del Níger.

Sobre la reforma electoral, Human Rights Watch pidió a Jonathan empezar a restablecer la confianza en el sistema electoral de Nigeria mediante el despido de Maurice Iwu, el presidente de la Comisión Electoral, y ordenar una investigación exhaustiva e imparcial sobre los abusos generalizados cometidos durante y a partir de las elecciones de 2007.

"Los nigerianos han sufrido la violencia, la corrupción y los abusos patrocinados por el Estado durante demasiado tiempo", dijo Dufka. "Goodluck Jonathan se ha comprometido a crear una nueva era de derechos y justicia para los nigerianos, y no hay tiempo que perder".